Tercer ataque consecutivo de los lobos al ganadero de Pido

Una de las cabras atacadas por los lobos en el monte de Salvorón. Fotografía: Pedro Álvarez/
Una de las cabras atacadas por los lobos en el monte de Salvorón. Fotografía: Pedro Álvarez

Ha perdido en menos de un mes más de 40 cabras y un perro mastín

Pedro Álvarez
PEDRO ÁLVAREZPotes

Máximo Sánchez, ganadero de Pido, no sale de su asombro, ya que los lobos han vuelto a atacar a su rebaño de cabras. En un mes ha sufrido tres ataques y ha perdido 43 cabras y un perro mastín, además de tener varios ejemplares mordidos; otros desaparecidos y dos perros con lesiones por defender el ganado de los ataques. Su desesperación va en aumento y más «después sufrir tantas pérdidas y leer declaraciones de personas que solo defienden al lobo y no se dan cuenta de que estos animales están poco a poco diezmando el rebaño, que es nuestro medio de sustento en estas zonas de montaña».

En esta ocasión el ataque se produjo el viernes cuando el rebaño regresaba como cada tarde a la nave, después de haber estado durante el día en el monte. «Eran tres lobos los que entraron al rebaño y una de las perras defendió a las cabras, por lo que fue mordida y la tengo herida. Este monte-se refiere a la zona de Salvarón- está lleno de rastros y cagadas de lobos. No puedes salir con el rebaño, ni acompañado de diecisiete perros mastines. Estoy desesperado y cada vez veo más difícil subsistir y vivir como ganadero. Hay cabras que además me han abortado porque estaban a punto de parir, y otras que me han matado los lobos, traían su cría o crías, pero la administración solo nos paga 70 euros por animal muerto».

El ganadero lebaniego sufrió el primer ataque a finales del mes de noviembre, cuando los lobos le mataron 33 cabras y un perro mastín, sufriendo heridas otras siete cabras y otro perro mastín, y no pudiendo localizar a siete ejemplares. Las mataron cerca de su nave que tiene en el término municipal de Pido, en el municipio de Camaleño, y aparecieron sus restos en un kilómetro de recorrido, por lo que estaba claro que el ataque se produjo por una manada. Pasados quince días y ya en el presente mes, después de volver el rebaño a salir de la nave al monte, llegó el segundo ataque. Fueron tres lobos y mataron siete cabras a 500 metros de la nave, faltando otras siete cabras que desaparecieron. En este último ataque, han vuelto a ser tras lobos los que le han matado otras tres cabras. «Llevo camino de perder el 25 % del rebaño que tenía y que estaba formado por 300 cabras. Si no se toman soluciones urgentes no podremos continuar-dice, resignado el ganadero lebaniego-».