El órgano de La Asunción sigue vivo

Enrique Campuzano Ruiz, en primer término, en una de las visitas guiadas que organiza para que se conozca el órgano de La Asunción. /Luis Palomeque
Enrique Campuzano Ruiz, en primer término, en una de las visitas guiadas que organiza para que se conozca el órgano de La Asunción. / Luis Palomeque

El templo parroquial acoge una pieza que es Bien de Interés Cultural en Cantabria (BIC)

Isabel González Casares
ISABEL GONZÁLEZ CASARESTorrelavega

El órgano de la iglesia de Nuestra Sra. de la Asunción, «el único Bien de Interés Cultural existente en Torrelavega», según su organista titular, Enrique Campuzano Ruiz, sigue 'abriéndose' a la ciudad y, lo que es más importante, a los ciudadanos. Es una tarea que está articulada a través de un programa que coordina Campuzano Ruiz, catedrático en Historia del Arte y presidente de la Asociación Nacional de Órgano Hispano. Se trata de difundir las excelencias de esta magnífica pieza que tiene más de cien años y con unas características que le convierten en un instrumento que los torrelaveguenses han de conocer.

Construido entre los años 1916 y 1917, fue inaugurado el 14 de julio de 1917 por los organistas Nemesio Otaño y Cándido Alegría «en una época de bonanza económica», narra el organista titular. La iniciativa de que Torrelavega contase con un instrumento de esta talla partió del organista y sacerdote Félix Apellániz, «formado en el Seminario de vitoria y que tuvo en todo momento el apoyo del entonces párroco de La Asunción, Emilio Revuelta. Por supuesto, fue fundamental la decisión de la donante, Vicenta Alonso Astúlez», hermana del sacerdote.

Siempre según la crónica de Enrique Campuzano, «se contó con los mejores organeros de España en ese momento: la fábrica Vda. de Amezua y Eleizgaray (Azpeitia, Guipúzcoa), el diseño del ingeniero alemán Albert Merklin y el asesoramiento del P. Nemesio Otaño, gran impulsor de la renovación de la música desde la Universidad de Comillas, organista y compositor».

«Son muchos los torrelaveguenses que desconocen su importancia y capacidad» Enrique Campuzano Ruiz | organista y conservador

Desde su inauguración atrajo la atención de coros y corales y torrelaveguenses en general, «por el sonido que le sacaba Félix Apellániz, que en sí era una figura carismática en la ciudad. Luego vinieron años de silencio y en 1977 logramos ponerle en marcha de nuevo, y en 1997, tras una importante revisión sigue en buen funcionamiento hasta nuestros días».

Sin embargo, Campuzano Ruiz deja constancia de que «a pesar de su tradición, el órgano no ha tenido el desarrollo que cabría esperar, y son muchos los torrelaveguenses que desconocen su importancia y su capacidad para producir música de todas las épocas y estilos».

Enrique Campuzano explica los orígenes y funcionamiento del órgano de La Asunción.
Enrique Campuzano explica los orígenes y funcionamiento del órgano de La Asunción. / Luis Palomeque

Por ello desde hace más de una década y sobre todo desde que fue declarado BIC en 2012, siempre que hay un concierto, se realizan visitas guiadas al interior del órgano. «Somos conscientes de que su conocimiento ayuda a comprender y valorar la precisión de su mecánica, la elaboración técnica y estética de su diseño, la complejidad de su construcción y la capacidad sonora para expresar la música por medio de sus 1.450 tubos de madera y de estaño, que le convierten en el instrumento de más bella sonoridad de nuestra región», señala el organista y conservador de la pieza. A lo largo del año se programan media docena de conciertos por organistas de prestigio nacional o internacional (citando, por ejemplo, a Juan de la Rubia, organista de la Sagrada Familia de Barcelona) o a los organistas de la tierra.

«Por su construcción y sus 1.450 tubos de madera y estaño es el más bello de la región en sonoridad»

Pero además, se invita a visitarle a colegios y colectivos que tengan interés en conocerlo. El año pasado, han descubierto sus fuelles, consola, secretos, caja expresiva, tubería y los rudimentos de la armonización y afinación alumnos del colegio público Cervantes y del Conservatorio de Música de Torrelavega y en particular grupos de teatro pertenecientes a ocho centros de toda la región, mediante un programa promovido por el Centro de Mayores de Torrelavega.

Por otra parte, desde hace casi veinte años funciona una escuela de órgano, abierta a quien desee iniciarse en el conocimiento y tañido del instrumento, a cargo de Jorge G. Llano y Enrique Campuzano. Este conjunto de acciones tienen como fin que la ciudad se beneficie al máximo de una pieza instrumental que es un verdadero lujo. Y ello se demuestra cada vez que se escuchan, con perfecta sonoridad, las piezas musicales que salen de sus más de mil tubos. El templo, entonces, incrementa su majestuosidad.