La reparación de la carretera de La Montaña concluirá a finales de julio

Un equipo de operarios trabaja en la reparación de la carretera cerca del Alto de la Montaña./Luis Palomeque
Un equipo de operarios trabaja en la reparación de la carretera cerca del Alto de la Montaña. / Luis Palomeque

Los vecinos se quejan de que las obras se realizan con lentitud porque se fijó un plazo de ejecución «excesivo»

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

La ansiada obra de reparación de la carretera de La Montaña, que empezó en enero tras décadas de espera, concluirá a finales de julio. Los vecinos de la localidad se han vuelto a quejar de que los trabajos, que llegaron a estar paralizados durante varias semanas, se realizan con mucha lentitud porque fueron adjudicados con un plazo de ejecución «excesivo» -ocho meses-.

El concejal del área, José Manuel Cruz Viadero, ha precisado que un equipo de operarios está trabajando en la mejora de las cunetas, a la espera que «echar la última capa de rodadura». Cruz Viadero dice que está previsto que la obra concluya «en un mes» y reconoce que los técnicos no estuvieron acertados al fijar el plazo de ejecución. Ricardo Ruiz, portavoz de la Asociación de Vecinos de La Montaña, ha lamentado que los trabajos se estén «eternizando» de nuevo por la única presencia de «tres obreros que están haciendo las cunetas». «Antes de las elecciones -explica- nos reunimos con los del Ayuntamiento y reconocieron que esta obra se podía haber hecho en la mitad de tiempo. Ha sido un fallo y gordo».

Después de décadas de desencuentro político y quejas vecinales, en la primera semana del pasado mes de enero comenzaron las obras de reparación integral de la maltrecha carretera. Los trabajos, cofinanciados por el Gobierno de Cantabria (70%) y el Ayuntamiento (30%), son ejecutados por la empresa Senor en base a un presupuesto de 630.000 euros. Además de atender esta demanda histórica de los vecinos de La Montaña y los usuarios de la carretera en general, el Ayuntamiento cumple otro objetivo: el vial municipal, de 3,4 kilómetros, pasará a formar parte de la red autonómica una vez finalizados los trabajos.

El vial municipal pasará a formar parte de la red autonómica tras concluir los trabajos

El Ministerio de Fomento transfirió este tramo de carretera de la N-634 al Ayuntamiento en 2002, un pequeño puerto de montaña en el que se suceden las curvas y se acumulaban los baches, blandones, parcheos, señales rotas, argayos, cunetas saturadas, falta de arcén... El entonces alcalde, Javier López Marcano, -padre del actual, Javier López Estrada- firmó en 2002 en Madrid el convenio con Fomento para el cambio de titularidad de varios tramos de las carreteras nacionales Santander-Palencia (N-611) e Irún-La Coruña (N-634), así como el acceso al Hospital Sierrallana. Desde aquel día, el Ayuntamiento se convirtió no sólo en el propietario de los viales, sino también en el responsable de mantenerlos. El acuerdo incluyó la aportación de 2,8 millones de Fomento para la reforma y adecuación de los viales, dinero que resultó totalmente insuficiente para la transformación de los mismos en travesías urbanas, por lo que en algunos tramos, como el de La Montaña, el deterioro pasó a ser considerable.

El presidente regional, Miguel Ángel Revilla, comprobó sobre el terreno el inicio de los trabajos y lamentó que el Estado transfiriera en su momento la vía «sin arreglar», lo que ha obligado ahora al Ejecutivo cántabro y al Ayuntamiento a acometer conjuntamente las obras de remodelación para dejarla «en perfecto estado». El alcalde, Javier López Estrada, entonces edil de Obras, explicó que con estos trabajos se mejorará el firme del vial y se ganará «cierta anchura» a la calzada en los puntos en los que sea posible, además de mejorar el balizamiento y la señalización. López Estrada precisó que los trabajos se ejecutan entre los barrios de Los Ochos (Sierrapando) y La Brena (Las Presillas). A través de obras de explanación y rellenos, se conseguirá una mayor amplitud de calzada, hasta alcanzar los 6,5 metros, y se instalarán nuevas cunetas de hormigón, drenaje y señalización para garantizar la seguridad. La actuación se completará con un firme de mayor espesor y la instalación de barreras de seguridad metálicas.