El viejo edificio que fue desalojado en Argumosa es derruido por los dueños

El viejo edificio que fue desalojado en Argumosa es derruido por los dueños
Luis Palomeque

La arquitecta municipaly la jefa de Bomberos dictaminaron la ruina total del inmueble el pasado mes de diciembre

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

La céntrica calle Argumosa suma otro solar vacío –ya son cuatro–, como consecuencia del mal estado de algunos de sus centenarios y mal conservados edificios. El último en caer, el número 10, acaba de ser derribado por orden de sus propietarios. Se trata del inmueble que fue desalojado a finales del pasado mes de diciembre, poco después de ser declarado en ruina por el Ayuntamiento. Los trabajos de demolición se venían realizando desde hace varias semanas, ante la mirada resignada de los vecinos.

El edificio fue desalojado por encontrarse en «ruina total», según dictaminaron la arquitecto municipal y la jefa del servicio de Bomberos. Las dos personas que habitaban el inmueble en régimen de alquiler, una de ellas de avanzada edad, fueron realojadas en un hostal cercano y los dos negocios que funcionaban en la planta baja, un bar (La Oveja Negra) y una tienda de ropa (Boutique Marcha) se vieron obligados a cerrar.

El inmueble, construido en 1881 –así se indica en el portal–, es propiedad de un grupo de herederos, que fue quien dio la voz de alarma al Ayuntamiento, tras comprobar el resultado negativo del informe técnico al que tienen que ser sometidos los edificios más antiguos de la ciudad. El concejal de Urbanismo y Vivienda, José Otto Oyarbide, resta importancia a lo sucedido: «En Torrelavega se mantienen en buen estado la mayoría de los edificios, según reflejan los informes de evaluación. En ocasiones es difícil rehabilitar los que peor están o construir otros nuevos por la complejidad de la propiedad». Oyarbide espera que en este caso los dueños sí intenten levantar otro inmueble. Respecto a la repetición de derribos en la misma zona, el edil de Urbanismo y Vivienda recuerda que Argumosa es «posiblemente» la calle donde se encuentran «los edificios más antiguos del casco urbano».

Un solar destinado a disfrute público entre varios vacíos

Otros edificios de la calle Argumosa corrieron la misma suerte en los últimos años. La falta de mantenimiento de los viejos inmuebles está conduciendo a su paulatina desaparición.

Los solares permanecen vacíos, salvo el denominado 'Espacio Argumosa', ocupado para disfrute público. La Audiencia Provincial de Santander estimó el pasado mes de octubre el recurso de apelación interpuesto por el concejal Iván Martínez (ACPT) contra la sentencia dictada por el Juzgado de Instrucción Número 5, que le condenó a pagar 5.000 euros por ocupar 'Espacio Argumosa' sin el permiso de diez de los once propietarios del solar que se disponía a limpiar para uso social.

La magistrada revocó el fallo y absolvió al edil de izquierda del delito leve de usurpación, con «expresa reserva» de acciones civiles a los perjudicados.

Los técnicos municipales se personaron en el número 10 el 22 de diciembre e informaron de su «ruina total» por diversos problemas estructurales. De hecho, se venían escuchando crujidos en el interior, según confirmaba entonces Oyarbide, que tuvo que dar explicaciones en una reunión de la comisión que preside al ser preguntado por la oposición, El edil detalló las actuaciones realizadas para el desalojo del edificio, declarado en ruina total por resolución de la Alcaldía, decisión que se comunicó a los propietarios e inquilinos. Oyarbide también informó que el juzgado se había declarado incompetente en este caso.

Servicios sociales

El asunto también fue objeto de análisis en una reunión de la Comisión Informativa de Bienestar Social, en la que su presidenta, Patricia Portilla, explicó que las dos personas que vivían en alquiler habían sido realojadas primero en el Hotel Marqués de Santillana y después en la el Hostal Puerta del Sol. Una trabajadora social emitió un informe sobre su situación. Portilla se reunió con sus familiares, que fueron informados de la situación jurídica del inmueble a través de la Oficina Municipal de Mediación.

Dos inquilinos tuvieron que marcharse y dos negocios se vieron obligados a cerrar

Los dos negocios que había en la planta baja del edificio desalojado se vieron obligados a cerrar con urgencia. «La Policía me comunicó por escrito el desalojo inminente a las seis de la tarde del Día de los Santos Inocentes y a las nueve de la mañana del día siguiente ya estaban apuntalando la tienda y el almacén», explicaba Carmen, responsable de la Boutique Marcha desde hace 35 años. «Es un edificio muy viejo y no se ha reparado –añadía–, así que ya se escuchaban golpes y crujidos. Esa misma semana oí un golpe fortísimo y al día siguiente me encontré al abrir la puerta que los dos focos de atrás se habían convertido en una catarata de agua». Pero Carmen tuvo suerte y encontró otro local en alquiler en la calle Ancha «en sólo una hora». «La verdad es que pensaba que la gente de Torrelavega me quería, pero no tanto», señaló.

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