Chupinazo de confeti rojo y verde

Luis Palomeque

Los pregoneros, 'El Niño' y Laura Nicholls, encienden las fiestas de Torrelavega ante miles de personas que llenaron el Boulevard Demetrio Herrera

David Carrera
DAVID CARRERATorrelavega

Bajo una lluvia de confeti de color rojo y verde han comenzado diez de fiestas en Torrelavega en las que la ciudad ofrece actividades para todos los vecinos y abre sus puertas a los viistantes. Así lo destacó el alcalde, Javier López Estrada, que dijo sentirse orgulloso de unos habitantes que «siguen trabajando para construir una Torrelavega cada vez mejor, más verde y más cuidada». En este sentido, subrayó que el objetivo de la Corporación muninicipal, cuyos integrantes le acompañaron sobre el escenario de las fiestas en el Bulevar Demetrio Herrero, es que «nuestros hijos puedan disfrutar de una ciudad mejor y puedan seguir viviendo en esta tierra». De los pregoneros, los campeones de Europa, de boxeo, Sergio García 'El Niño', y de baloncesto, Laura Nicholls, dijo que son «dos deportistas de élite» pero sobre todo a su juicio «representan el mejor ejemplo de que con sacrificio y esfuerzo se puede llegar a los más alto».

La jugadora de la selección española de baloncesto reconoció sentirse «muy emocionada» por dar el pregón de las fiestas de Torrelavega, «ante toda esta gente» y recordó que desde pequeña ha estado «muy vinculada a esta ciudad y La Patrona» porque «aquín tengo familia y he venido mucho». Asimismo, Laura Nicholls agradeció el apoyo que el Ayuntamiento de Torrelavega ofrece al deporte y reconoció que desde pequeña que «he venido a jugar aquí, siempre me ha parecido que sus vecinos sienten algo especial por el deporte y viven con mucha pasión no solo el baloncesto, sino otras disciplinas deportivas, además de las numerosas escuelas que tienen».

Por su parte, el pregonero local, Sergio García 'El Niño', dijo haber vivido «toda mi vida» en Torrelavega y adelantó su deseo de que su hijo –recién nacido– también pueda crecer en la capital del Besaya. En un discurso muy emotivo, el boxeador recordó como de pequeño iba a comprar gominolas a Flaty, y a jugar por la calle Félix Apellániz, para de joven ya ir a las sesiones de tarde de las discotecas. Al grito de «¡39300!» –el código postal de Torrelavega y lema con el que los aficionados animan a los deportistas de esta ciudad–, 'El Niño' expresó su agradecimiento porque el Ayuntamiento la haya dado la oportunidad de ser el pregonero de las fiestas patronales, así como dio las gracias a todos los que le acompañan y apoyan en su carrera deportiva como su entrenador y amigos. También quiso aprovechar la ocasión para reconocer el trabajo de los comerciantes de la ciudad porque «sois los que de verdad ayudáis a dinamizar Torrelavega y que ésta siga viva».

Y como ya habían anunciado en este periódico, Laura Nicholls y 'El Niño' improvisaron, se sacaron una botella de champán y cuatro copas para brindar por las fiestas de la Virgen Grande 2019 junto al alcalde y la concejala de Festejos, Patricia Portilla. Tras el brindis el momento que todos estaban esperando bajo el escenario en una plaza del Bulevar abarrotada de niños y mayores que no quisieron perderse el lanzamiento de los cuatro cañones de confeti. Una lluvia roja y verde que llenó de colorido el cielo de Torrelavega, en una tarde que anunciaba lluvia pero que aguantó. Antes, el desfile de la esbelta figura de Doña Leonor, acompañada por la banda de gaitas, y los gigantes y cabezudos desfilaron por las calles del centro de la ciudad. Y tras el pregón y el chupinazo, una de las novedades del programa de fiestas, el pasacalles con figuras gigantes de animales de la compañía Sarruga Producciones, que partió del Bulevar para avanzar por la calle Julián Ceballos hasta la plaza Baldomero Iglesias. Y así, de la mejor manera, arrancaron ayer diez intensos días de fiestas con actividades y eventos para todos los públicos y todas las edades.