La Justicia avala la expulsión de Marcelo Campos de la marca Ganemos

Marcelo Campos y su secretaria, Jimena González, escuchan la declaración de Juliá de Fabián durante el juicio.
Marcelo Campos y su secretaria, Jimena González, escuchan la declaración de Juliá de Fabián durante el juicio. / Javier Cotera
  • Los tribunales tumban la demanda del concejal, le condenan a pagar las costas y concluyen que no se vulneraron sus derechos en el procedimiento

Los tribunales han avalado la decisión de la marca nacional Ganemos de prohibir al concejal de Camargo Marcelo Campos entrar a formar parte del equipo de gobierno que dirige Esther Bolado (PSOE) con sus siglas, expulsión que obligó al actual responsable del área de Servicios Sociales a trabajar como edil no adscrito y disponer de menos recursos en ausencia de grupo municipal propio.

El Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Santander desestima en una sentencia, que puede apelarse, la demanda de Campos contra la formación política tras la apertura de expediente y posterior expulsión como representante de Ganemos Camargo, figura con la que se presentó como cabeza de lista a las elecciones municipales de mayo de 2015 –a efectos prácticos el uso de la marca–, reclamación sustentada en que se había vulnerado su derecho a asociación y al acceso a cargo público en igualdad. Tras rechazar tales pretensiones, que incluían la anulación de la ‘destitución’ y la reposición de todos sus derechos, el edil tendrá que abonar las costas del procedimiento. La Fiscalía, tras la vista oral del 13 de julio, abogó por el archivo del caso al no apreciar delito en el devenir de los acontecimientos.

Durante el juicio, las partes defendieron dos versiones contrarias. Mientras los promotores de Ganemos Camargo sostuvieron que el cisma se produjo después de que el afectado no se plegara a las exigencias de Juliá de Fabián, propietario de los derechos a nivel nacional, respecto a aportar información sobre las retribuciones en caso de entrar a formar parte del equipo de gobierno, instándoles, según ellos, a que pactaran con el PP por ofrecer unos emolumentos más altos. Su alianza con PRC y PSOE implicó una rebaja del 40% en los salarios, explicaron.

Sin embargo, De Fabián adujo que "no hubo información para que pudiéramos auditar sus intenciones", más si cabe cuando en su opinión se estaba negociando de forma extraña, lo que devino en "falta de confianza" y la pertinente expulsión.

El juez Anta da verosimilitud a este segundo relato, siendo clave para esta decisión la testifical del entonces alcalde, Diego Movellán –"ajeno a esas tensiones internas"–, que aspiraba a mantener su cargo. El portavoz ‘popular’ declaró que Campos le ofreció su apoyo de legislatura a cambio de una concejalía y dos asesores. El programa político quedaba en segundo plano, según la resolución. En consecuencia, "es lógico respetar la decisión del partido de estimar como daño a su imagen la negociación de un acuerdo de gobierno con una formación política nada cercana, PP, y sobre todo conforme a condiciones de índole crematística", colige.

No afliado

No sólo eso. Para el magistrado, Ganemos "respetó el procedimiento" para mostrar a Campos la puerta de salida. Además, recuerda que el edil camargués nunca se afilió a la marca representada por De Fabián, por lo que "no puede afirmar quien no se ha asociado que está en juego un derecho que por propia voluntad no ha activado".

En relación con lo anterior, Anta tampoco observa vulneración al derecho de acceso a cargo público, ya que "lo único que ha perdido es el poder usar la marca Ganemos", pero mantiene su puesto como concejal.

Como detalle, la sentencia también lanza un dardo al Ayuntamiento camargués en cuanto a la situación de la secretaria de Campos e impulsora de Ganemos Camargo, Jimena González. Tras afear su actitud "no precisamente colaboradora" y su versión sobre los hechos "contradictoria y extraña", reprueba que cobre de los presupuestos municipales. El magistrado ve esta situación "irregular".