Investigan ataques a perros con salchichas rellenas de alfileres en Mogro

Radiografía de Bella, después de comer la salchicha con alfileres.
Radiografía de Bella, después de comer la salchicha con alfileres. / DM
  • "Por recomendación de los veterinarios, estuve dándole espárragos, al parecer rodean el alfiler y ayudan a su expulsión", explica la cántabra Paula Bustamante, dueña de Bella, uno de los animales que comió alimentos trampa en la zona

La cántabra Paula Bustamante paseaba con su perra Bella por la bajada que desemboca en la playa de Usil, en Mogro. En un momento dado del paseo, el animal se comió una salchicha. "Al instante comenzó a vomitar bilis con alfileres y la llevé de urgencia al veterinario", explica Bustamante.

Tres días después, Bella se encuentra fuera de peligro. Ha conseguido expulsar los ocho alfileres que ingirió y, por suerte, no tendrá que someterse a ninguna intervención quirúrgica. "En un primer momento vomitó tres alfileres y los otros cinco se quedaron en su interior. Por recomendación de los veterinarios, estuve dándole espárragos, al parecer rodean el alfiler y ayudan a su expulsión", cuenta aliviada su dueña, tras poner una denuncia ante el Seprona, Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil.

Bella.

Bella.

Los residentes en Mogro están "atemorizados". Alguien que no respeta la vida que le rodea está esparciendo alimentos trampa y "bolas envenenadas" por la zona. "A un vecino le han puesto este tipo de salchichas en la misma puerta del portal. Hablando con otra vecina me dijo que hace unos años mataron a 18 gatos envenenándolos", denuncia Bustamante.

"El responsable no deja de ser más animal que el propio perro", dice a este periódico el alcalde de Miengo, Jesús Jara. No estaba al tanto de lo ocurrido, pero el Ayuntamiento, según ha explicado, tomará cartas en el asunto "y controlaremos el tema".

Tristemente, este tipo de actos suelen quedar impunes. "La Guardia Civil me ha dicho que es difícil localizar al autor. Es complicado que esta persona pague por lo que hace", explica Bustamante.

Por su parte, el Seprona confirma que va a investigar los hechos. "No podemos dar pistas de cómo lo haremos, pero realizaremos gestiones para saber quién ha podido tirar esos trozos de carne con alfileres. Con lo que saquemos, irá a la autoridad judicial", explican fuentes de la Guardia Civil.

No solo Cantabria sufre este tipo de maltrato animal. En Gijón han detectado dos casos en dos días y en diferentes zonas de la ciudad.

Así lo denunciaba la Policía Nacional hace unos meses en su perfil de Twitter: