El proyecto de La Engaña contempla un museo del sobao y la rehabilitación parcial del túnel

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Ruta entre Santander y La Engaña (Burgos). Vía verde 'Caminos del Pas'. / Teresa Cobo

  • El coste superará los 7,6 millones y se completa con un área etnográfica, zonas verdes y la reforma de la Estación de Yera

Hasta el túnel de La Engaña se llega por los hipnóticos paisajes de la Vega de Pas, con sus costados hechos de hermosas laderas y praderías que se tiñen estos días de mil ocres y casas de singularísima arquitectura. Un territorio sostenido por la armonía vegetal de los alisos, los robles y las hayas que atesora la olvidada línea de ferrocarril Santander-Mediterráneo. La velocidad del tiempo se detuvo aquí hace medio siglo cuando el proyecto para unir Santander con Alicante fue abandonado.

Después de innumerables intentos fallidos por devolver el esplendor a esta vía, con los edificio en ruinas, el PRC, capitaneado por el consejero Francisco Martín, tiene un proyecto para resucitar este espacio que contempla la rehabilitación integral de los dos kilómetros del pasadizo que hay en suelo cántabro – los otros cincos pertenecen a la provincia de Burgos–, la pavimentación y construcción de un carril bici de 4 kilómetros desde la carretera de Estacas de Trueba, un centro de interpretación al aire libre de la antigua línea de tren, un museo del sobao, una gran área verde y dos aparcamientos para autobuses y coches. Una ambiciosa apuesta que ayer fue presentada en sociedad en el centro cívico de Villacarriedo y cuyo presupuesto ascenderá a 7.699.393 euros.

El proyecto, en el que Martín lleva trabajando cerca de un año, tiene una dimensión en todo el entorno. Contempla el asfaltado y el acondicionamiento desde la intersección con Estacas de Trueba hasta la misma boca del túnel, cuatro kilómetros de tierra que se transformarán con hormigón para hacer un vía de dos carriles y un carril bici.

La Estación de Yera, donde estaba previsto la instalación del teleférico proyectado por el PP y que fue cancelado por el bipartito nada más llegar al Gobierno, se reconvertirá en un museo del sobao, la quesada y el helado pasiego –incluso no se descarta incluir algún otro producto de la comarca–, en el que los visitantes podrán ver y aprender cómo se elaboran y, por supuesto, degustar algunos de los tesoros gastronómicos del Pas. El edificio está completamente destrozado y necesita una reforma completa que ha sido presupuestada por la empresa Servicios Técnicos de Ingeniería Civil SAP en 826.700 euros.

El tramo más interesante del Santander-Mediterráneo en Cantabria, terminado a falta de tender la vía, es el que se extiende desde la boca norte del túnel de La Engaña hasta la estación de Yera, tres kilómetros de explanación que se conservan en buen estado. Los edificios de mercancías y de los barracones-hospedería para los trabajadores quedarán a priori fuera de las actuaciones, aunque Martín no descarta "que al albur del proyecto aparezcan iniciativas empresariales privadas que quieren desarrollar algún negocio". En este ramal perduran intactos cuatro túneles cortos: el Morrito, el Morro, el Empeñadiro y el Majoral. Entre los dos últimos, además de ser restaurados y reforzados, se construirá un parking grande, una zona de jardín multiusos y un centro de interpretación al aire libre con paneles sobre la historia del Santander-Mediterráneo. Unas obras que supondrán cerca de 2.168.490 euros.

Reforma interior

Pero, sin duda alguna, la joya de la corona, la actuación más ambiciosa, es la puesta en valor de dos de los siete kilómetros del túnel de La Engaña, algo más de los que transcurren por suelo cántabro, para que vuelvan a ser utilizados por los visitantes. La instalación está completamente destrozada y tiene varios socavones en el tejado. Los técnicos plantean un sistema de refuerzo de hormigón a partir de la boca norte y la instalación del suministro de energía con sensores de presencia para que solo se enciendan cuando pasen los usuarios.La idea es que por el interior transiten peatones y bicicletas –normales y eléctricas– con la idea de coordinarse con la Junta de Castilla León para impulsar la apertura de los otros cinco kilómetros. De hecho, al otro lado de La Engaña también hay varios proyectos de rehabilitación a falta de captar fondos.

La idea que manejan los regionalistas es "captar financiación por tres vías", según explicó Martín a los portavoces de su partido en la comarca, dirigentes parlamentarios y altos cargos que allí se congregaron. "Vamos a ponernos en contacto con la comunidad vecina para ir de la mano a Europa, el Gobierno central y las mancomunidades, además de nuestras aportaciones", sentenció mientras enseñaba un ‘powerpoint’ con el proyecto en el centro cívico de Villacarriedo. "Se contempla pedir ayudas a la UniónEuropea, que tiene partidas destinadas a financiar proyectos para evitar la despoblación de zonas rurales y para hacer un frente común ante el Gobierno central", reconoció el consejero de Turismo, quien detalló que «piensan solicitar los fondos del Programa 1,5% Cultural del Ministerio de Fomento, en manos de Íñigo de la Serna, porque todas las instalaciones degradas pertenecen a ADIF. "¿Qué mejor fórmula para rehabilitar una zona abandonada que, a la larga, les puede dar un problema? ¿Así pueden poner en valor sus propias dependencias?", detallaron los presentes.

Se trata además «de poner en contacto dos zonas deprimidas situadas a ambos extremos del pasaje». Con la creación de este camino sobre la plataforma del ferrocarril Santander-Mediterráneo, en desuso desde 1985, Cantabria y Castilla persiguen favorecer el desarrollo sostenible de la zona mediante la potenciación de los recursos económicos, con la promoción de su uso recreativo y turístico y la divulgación a nivel nacional e internacional. Impulso que permitirá la creación de puestos de trabajo vinculados a su aprovechamiento turístico, contribuyendo al desarrollo sostenible del medio rural.

Entre las sinergias que desde Cantabria se quieren poner en marcha con el futuro parque multiaventura que se está construyendo en Pedrosa de Valdeporres a seis kilómetros de la boca sur del túnel de La Engaña, que contará con una torre de 22 metros de altura, siete circuitos, seis tirolinas y dos centros de interpretación. En el lado burgalés también existe una iniciativa muy distinta, una apuesta de un grupo de mujeres para recuperar la aldea del mismo nombre. Una colonia ecofeminista ha firmado un contrato de alquiler hasta 2023 para resucitar el enclave con un proyecto que se sustenta sobre cuatro pilares: el paisaje, la historia, el trabajo comunitario y el papel de la mujer en la sociedad. El plan que encabeza Dúnia Rossell no aspira al lucro, sino a la autosuficiencia. El doble objetivo es, de un lado, dar empleo de forma prioritaria a mujeres sin pareja con personas dependientes a su cargo y, de otro, conseguir que estos pobladores devuelvan al lugar el espíritu con el que nació.

Marcar distancia con el PSOE

La iniciativa regionalista tuvo este jueves su primera escenificación política en una reunión de trabajo en la que participaron altos cargos del partido en el Ejecutivo regional, sus portavoces y otras instituciones. Dos consejeros del Gobierno regional, el de Innovación e Industria y el de Obras Públicas; el director de la empresa pública Suelo Industrial de Cantabria, el jefe de gabinete de Revilla, el portavoz parlamentario, dos diputados regionales y los principales dirigentes locales de la comarca pasiega. Un despliegue medido al milímetro para marcar distancias con su socio de gobierno, el PSOE. Los regionalistas, al igual que con el proyecto para hacer un gran centro logístico en el corredor Santander-Torrelavega, pretenden remarcar la apuesta del partido por un nuevo modelo socio-económico en la región.