Galán: un relato entre la educación y la cultura

Carlos Galán.
Carlos Galán. / Andrés Fernández
  • Carlos Galán, docente y crítico fallecido el pasado lunes, trazó durante décadas una intensa labor en las aulas de la UIMP, creó los Martes Literarios y revitalizó el sello cultural de Ateneo

Poseía un instinto singular para abrir las puertas de los palacios de la cultura. Inteligente y crítico, su inmersión continua en la narrativa le proporcionó un sentido especial del relato. Le gustaba contar y que le contaran. La vida de Carlos Galán (Huesca, 1932), truncada en la tarde del pasado lunes tras una larga enfermedad, discurrió activa en lo intelectual, incesante en inquietudes y empapada por un cauce fronterizo entre la educación y la cultura. La Universidad Internacional Menéndez Pelayo, las aulas, los Martes Literarios, la literatura y la escritura, los Premios Nacionales de la Crítica, su querencia por potenciar las voces ajenas dignas de escucharse, el Ateneo de Santander, o el ejercicio de la cultura como fuente de vida...fueron algunos de sus territorios profesionales y creativos. Docente, activista cultural, agitador de actos y convocatorias literarias, y poéticas en particular, construyó un sello especial en torno al ámbito educativo de los cursos de extranjeros de la UIMP, a los que dotó de una luminosidad y visibilidad tradicionales.

Profesor en la decana de las universidades de verano desde 1962, ejerció como director de los citados cursos de español desde 1982, aunque nunca se le reconoció abiertamente los 40 años de plena dedicación a esa institución. Sus desvelos para la remodelación de los pabellones de la Residencia de las Llamas, la creación de los Martes Literarios, fundamento esencial y cita pública pionera de la programación cultural que hoy exhibe con orgullo la UIMP, son algunas de las contribuciones de Galán desde esa ventana académica. Sólo las enfermedades, –especialmente cruel sus problemas de visión– ya sin retorno, impidieron en la presente década que el catedrático no mantuviera su activa y permanente labor profesional y su reconocida capacidad de trabajo. Sus últimos pasos profesionales rozaron su entrada en la edad octogenaria cuando dejó la presidencia del Ateneo, que ocupó durante siete años, de 2005 a 2012. Esa fue su última responsabilidad oficial. Aunque quiso mantenerse cercano y ser testigo de la vida cultural de la región, a la que estuvo estrechamente vinculado durante más de cuatro décadas, el combate contra la enfermedad ya no se lo permitió.

Tras una salida forzada de la UIMP, cuando restaba poco más de un año para que se hubiera jubilado por razones de edad, Carlos Galán recibió en 2002 en Santander un cálido y merecido homenaje institucional y de un relevante grupo de pintores, escritores, intelectuales y representantes del mundo de la cultura y la enseñanza.

La figura de Galán está unida de manera estrecha al paisaje cultural de Cantabria tanto por su tarea como profesor de español como por su labor en el Ateneo y, muy especialmente, por su trabajo como crítico literario y catalizador de la obra de muchos autores relevantes del universo literario español. Secretario general y después presidente del Ateneo de Santander, el aragonés afincado en Cantabria fue homenajeado por su «densa y brillante trayectoria, su entrega al mundo de las letras y su trabajo de impulsor cultural en Cantabria».

Emprendedor cultural, enemigo de la mediocridad, crítico hasta la acidez orgánica, en tiempos de impostura e hipocresía Galán rechazaba la retórica vacía de los gestores y apostaba de manera intensa y decidida por los creadores, los jóvenes volcados en la cultura y los buenos libros.

Referente vital y educativo su trabajo se centró en la tarea de formar a nuevas generaciones de profesores de español, y encauzó la actividad de centenares de alumnos en el conocimiento del español en diferentes lugares del mundo. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza, profesor adjunto de la Universidad junto a su maestro Francisco Yndurain, en 1968 obtuvo la Cátedra de Lengua y Literatura Españolas por oposición. Ejerció como catedrático en Eibar y ya en 1969 se trasladó a Santander donde impartió enseñanza en el Instituto José María de Pereda.

Ya en sus inicios profesionales se especializa en la enseñanza de español para extranjeros y desde 1962 a 1969 da clases en la Universidad de Zaragoza. También muy pronto se convierte en profesor de los cursos para extranjeros en la UIMP de la sede de Santander desde 1971 a 1982. Ese año pasa a ser secretario de los cursos y en 1983 director hasta junio de 2001.

Como dinamizador cultural es el creador de los Martes Literarios de la UIMP, patrocinados por este periódico del que fue articulista asiduo. Miembro de la Junta Directiva del Ateneo de Santander, crítico literario durante 17 años en ‘Alerta’ y Radio Nacional de España en Cantabria y posteriormente en ‘El Sol’, ‘El Mundo’, ‘Peña Labra’ u Onda Cero, entre otros medios y publicaciones. Jurado de los Premios de Novela y poesía de la Asociación Española de la Críticos Literarios y de los Premios Nacionales de la Crítica en la modalidad de narrativa, impulsó el premio de novela Eulalio Ferrer, entre otros logros.

«...esta hermosa lengua nuestra tan querida y tan maltratada por escribidores y habladores zafios». Estas palabras de Carlos Galán formaron parte de uno de sus numerosos artículos y reivindicaciones de la obra de José Hierro. Y lo hizo «desde la sensibilidad de reconocerlo como uno de los poetas más importantes del siglo veinte siendo además un cántabro de todo corazón».

El Ateneo de Santander, bajo su dirección, desarrolló de forma ya canónica y tradicional un recordatorio, a modo de homenaje y devoción, a la figura de Hierro coincidiendo con la fecha de su muerte, acaecida el 22 de diciembre de 2002. Su amistad profunda con el autor de ‘Cuaderno de Nueva York’ se plasmó no solo en esos homenajes puntuales, sino en el reclamo de la creación de la Fundación del poeta (proyecto hoy sumido en el olvido) o en calidad de comisario de la exposición ‘La mano de Pepe Hierro’, al cumplirse una década de la muerte del autor de ‘Agenda’.

Reacciones

El Ateneo lamentaba ayer el fallecimiento del que fuera su presidente Carlos Galán Lorés, tras dejar «una profunda huella en la institución, por su excelente labor y entrega». El Ateneo suspendió a última hora de la tarde del lunes –durante el ciclo de cine que él mismo introdujo en la programación de la entidad –sus actividades públicas en señal de duelo. En fecha próxima, aún por decidir, se organizará una sesión académica en recuerdo y homenaje a Galán.

Por su parte, la alcaldesa de Santander, Gema Igual, mostró ayer el pesar de toda la Corporación y del conjunto de los santanderinos por la muerte de «una figura imprescindible, que trabajó de manera incansable por la promoción y difusión de la cultura en la ciudad». El mundo de la cultura «pierde uno de sus grandes defensores e impulsores», afirmó la alcaldesa. Carlos Galán fue durante muchos años miembro de los jurados de los premios literarios del Ayuntamiento de Santander y uno de los críticos literarios más reputados de la región.

Por su parte el consejero de Cultura de Cantabria, Ramón Ruiz, expresó su pesar por el fallecimiento de un «personaje fundamental» de la cultura. «No se puede entender la cultura de nuestra región, en los últimos años, sin el trabajo siempre riguroso e impecable de Carlos Galán», afirmó el titular de Educación, Cultura y Deporte. Ruiz destacó la aportación de Galán que ha sido «fundamental» para la regeneración de la cultura, y ejemplo de una trayectoria vital basada en valores como la «lucidez, la conciencia crítica, el rigor y la libertad».

Finalmente la UIMP, a través de un comunicado, destacaba a Galán como «figura esencial de la dinamización cultural de Cantabria en las últimas décadas». En palabras del rector, César Nombela, «se ha ido alguien que nos era muy cercano y a quien debemos mucho, porque contribuyó extraordinariamente a la consolidación de los cursos de lengua y cultura españolas de la UIMP, en los que recogió el testigo del espíritu fundacional de esta institución y elevó el listón de la excelencia».

Galán, subrayó la institución académica, «convirtió en devoción su tarea docente como profesor de Literatura del Instituto Pereda hasta convertirse en un gestor cultural de primera línea, cultivó la amistad de las figuras más destacadas de la poesía, el ensayo, la novela y la lingüística de finales del siglo XX y llevó a las aulas de la UIMP a José Hierro, Dámaso Alonso, Francisco Yndurain, entre otros muchos». Con motivo del 75 aniversario de la UIMP en 2007, organizó un ciclo de conferencias en colaboración con el Ateneo y en 2012 dirigió un seminario de homenaje a su gran amigo Hierro. Con motivo de su fallecimiento, la UIMP «quiere rendir homenaje a su fértil legado en las aulas de la Magdalena y del Campus de las Llamas».

Carlos Galán será enterrado hoy en Ciriego, en una ceremonia prevista a las 11.45, y el funeral se celebrará en la Parroquia de San Agustín (los Agustinos) a las 19.30 horas.