La inmobiliaria Mikeli recibe de los Franco el palacete de Meirás para venderlo por 8 millones de euros

El pazo se encuentra en Sada, cerca de La Coruña. Fue regalado al general Franco, lo heredó su hija y ahora es de sus nietos. /EFE
El pazo se encuentra en Sada, cerca de La Coruña. Fue regalado al general Franco, lo heredó su hija y ahora es de sus nietos. / EFE

Transcurridos menos de dos meses del fallecimiento de Carmen Franco Polo, única hija del dictador y heredera de todos sus bienes, el inmueble sale a la venta

Juan Carlos Flores-Gispert
JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

La empresa inmobiliaria cántabra Mikeli, especializada en la venta de pisos de lujo, casonas y palacetes, ha sacado a la venta en exclusiva el famoso pazo de Meirás, propiedad de la familia Franco, residencia de verano del general. Transcurridos menos de dos meses del fallecimiento de Carmen Franco Polo, la única hija del dictador y heredera de todos sus bienes, el pazo sale a la venta en ocho millones de euros, tal como confirmó ayer a El Diario Montañés el propietario de Mikeli, Antonio Avilés.

La venta incluye el pazo, la capilla, otros edificios situados en la finca de 7 hectáreas de superficie y todo lo que hay dentro, desde obras de arte a mobiliario, objetos de decoración y objetos personales y la biblioteca de Emilia Pardo Bazán, que fue propietaria del palacete gallego, situado muy cerca de A Coruña. «Se trata de un buen precio» porque los hermanos Martínez-Bordiú Franco desean hacer una venta rápida, para quitarse de encima un edificio por el que, según se ha contado en numerosas ocasiones en la prensa nacional, no tienen aprecio alguno y prefieren desprenderse de él.

Mikeli empezó hace semanas las gestiones para la venta del pazo, como confirmó ayer Avilés. «Tenemos clientes por España interesados en montar hoteles en propiedades de carácter histórico y el pazo de Meirás es una de ellas, que ahora sale a la venta. Convertir este edificio singular por sus carácter de historia de España y sus interés arquitectónico sería una salida muy buena, porque así podría ser visitado por todo el mundo. Hay ofertas y la familia las está valorando», confirmó Avilés. El pazo fue residencia de verano del general Franco durante cuatro décadas y en los últimos años no ha estado exento de polémica, porque una parte de la sociedad gallega reclama que se convierta en propiedad pública, pues fue un regalo de los gallegos al jefe del Estado con aportaciones económicas en muchos casos obligadas para comprar la propiedad a las herederas de Pardo Bazán (su hija y su nuera), según han demostrado investigadores que han estudiado el asunto.

La gestión en manos de un amigo

 Hace quince días los hijos de Carmen Franco dijeron que el pazo no estaba aún a la venta, pero que se pondría en manos de las inmobiliarias en breve. Y así ha sido. La inmobiliaria elegida ha sido la santanderina Mikeli (Paseo de Pereda, 36), propiedad de Antonio Avilés y su esposa Galia Fuentes. Tienen mucha relación con Carmen Martínez- Bordiú Franco, nieta mayor del dictador. Se fraguó durante los años en que Carmen vivió en Santander y estuvo casada con Jose Campos. De hecho, ambos fueron la imagen de la inmobiliaria en el año 2010, cuando fueron contratados para enseñar las propiedades de Mikeli a través de internet para promocionar su venta.

El lanzamiento de agente inmobiliario por internet de la ‘nietísima’ y su entonces marido (se casaron en 2006 y se divorciaron en 2013) se realizó en el marco de una fiesta ofrecida por Avilés y su esposa, en Santander, en la que estuvo presente Carmen Franco Polo que, entonces con 84 años y una envidiable vitalidad, viajaba sin cesar por España y el extranjero. Así que la relación entre los Franco y Mikeli estaba consolidada y ese círculo se cerro cuando tras el divorcio de Carmen y Campos, Avilés se encargó de vender el piso de lujo que ella poseía en la avenida de García Lago, en El Sardinero, junto al hotel Chiqui. Carmen que cumple el lunes próximo 67 años, tiene a la venta otra propiedad con Mikeli, su cabaña pasiega en San Roque de Riomiera, que reconstruyó y convirtió en residencia en el campo. «La familia tiene confianza en nosotros y por eso nos ha dado en exclusiva el pazo para vender. Muchas veces no se trata de poner las cosas en manos de una multinacional –explica Avilés–, sino de que las gestione una persona en la que confíes por su seriedad».

Pero la venta del pazo de Meirás no va a estar exenta de polémica y dificultades. Al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC), declarado como tal en el año 2009, la Xunta de Galicia tiene derecho de tanteo, es decir preferencia para adquirir la famosa propiedad al mismo precio que se haya acordado con un vendedor privado. Pero, como recogió la prensa gallega el pasado mes de septiembre, el presidente de Galicia Núñez Feijoo rechazó una expropiación forzosa o adquirir el bien con fondos públicos. «Podemos expropiar o podemos comprar. Yo creo que los gallegos no estamos por la labor de pagar dos veces el Pazo de Meirás. Lo pagamos en el año 38 cuando lo donamos a la familia (Franco) y estoy seguro de que en el año 2017 no estamos dispuestos a volver a comprar esa propiedad», indicó entonces, cuando llamó a los Franco a realizar una cesión «gratuita», recogió La Voz de Galicia.

El martes pasado, el portavoz de la formación gallega En Marea en el Congreso, Miguel Anxo Fernández, exigió la «devolución inmediata al espacio público» del Pazo de Meirás (A Coruña), después de que se haya conocido la intención de la familia de Francisco Franco de ponerlo a la venta, y pidió al presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez-Feijóo, que «paralice esta operación de venta».

En declaraciones en los pasillos del Congreso de los Diputados, el parlamentario de En Marea se hizo eco de la intención de los Franco de poner a la venta el pazo de Meirás, un lugar que fue declarado Bien de Interés Cultural en 2008 por la Xunta de Galicia.

Y explicó que En Marea se ha dirigido a la Xunta para que «impida» que la familia Franco «haga negocio con un patrimonio que fue en su día robado» y ahora «debe ser devuelto inmediatamente al espacio público». «Se debe paralizar esta operación de venta» porque, dijo, se trata de una «burla». Al mismo tiempo, pidió al Ejecutivo de Núñez-Feijóo que abandone «toda ambigüedad» y deje de «amparar» y «sostener» el que ha sido «el robo del siglo XX en Galicia».

Nulidad del proceso

Además, el grupo político Sadamaioría ha exhortado a la Xunta a reclamar ante las autoridades judiciales la nulidad del proceso por el que la propiedad del Pazo de Meirás fue transmitida hace más de ocho décadas al dictador Francisco Franco. La citada formación del municipio coruñés de Sada, donde se encuentra el palacete propiedad de los herederos del dictador, exhorta al Gobierno gallego a iniciar un proceso judicial que determine la «fraudulenta adquisición por Francisco Franco del Pazo de Meirás».

En un comunicado, Sadamaioría afirmó que está «acreditada la simulación de una compra-venta que en realidad no fue tal» y apunta que «dicha acción de nulidad debe ser promovida por la Xunta en cuanto está legitimada por las competencias que tiene en materia de tutela del patrimonio histórico-artístico».

El palacete, construido por la condesa Emilia Pardo Bazán a finales del siglo XIX sobre las ruinas de una antigua fortificación destruida por las tropas francesas durante la Guerra de Independencia, fue adquirido a sus herederas en 1939 por un grupo franquista que lo obsequió como ‘regalo del pueblo’ al dictador en condiciones que un grupo de expertos juristas analiza para determinar la posibilidad legal de proceder a su expropiación.

La inmobiliaria Mikeli nació hace doce años en un contexto económico negativo y, actualmente, «es una referencia en el mundo inmobiliario gracias a un sólido trabajo en equipo y a un trato personalizado con el cliente», explica Avilés.

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