fútbol-racing

Ultimátum del Ayuntamiento al Racing

El cerramiento metálico y tejado de los Campos de Sport constituyen el eje de la polémica.
El cerramiento metálico y tejado de los Campos de Sport constituyen el eje de la polémica. / Antonio 'Sane'
  • El consistorio da seis días al club para comenzar las obras en los Campos de Sport y advierte de que en caso contrario actuará subsidiariamente y le pasará la factura además de sancionarle

El Ayuntamiento de Santander envió este viernes al Racing un requerimiento en el que le da un plazo de seis días para que inicie las obras de reparación de los Campos de Sport. Es decir, que le quedan cinco. Así se lo comunicó este viernes Patrimonio, según confirmaron fuentes municipales, con la advertencia de que en caso de que las obras no arranquen en ese plazo será el propio Consistorio el que se haga cargo subsidiariamente con cargo al club. Además, el Racing se enfrenta a posibles sanciones de entre 300 y 3.000 euros que pueden acumularse.

Ya en su momento el Consistorio instó al Racing a que ejecutara las obras tras los informes de los bomberos municipales y del propio Ayuntamiento sobre el mal estado de las planchas metálicas de su techo y cerramiento. El club, por su parte, interpreta que el convenio de uso de las instalaciones le obliga al mantenimiento ordinario, pero no a efectuar unas obras que corresponden a efectos estructurales. Esta ha sido siempre su postura, defendiendo que es el Ayuntamiento quien debe actuar.

Sin embargo, según los servicios técnicos municipales la responsabilidad es atribuible al Racing. Y el Consistorio se ha plantado. Se reivindica como la administración competente para dirimir responsabilidades y se remite a la orden cursada al Racing, al que conmina, llegado el caso, a que de no estar de acuerdo presente un recurso o acuda a los tribunales. Pero entretanto se ha enviado la orden de ejecución al club.

La situación data de principios de 2015, cuando los bomberos municipales tuvieron que intervenir ante los desprendimientos de algunas placas metálicas. En aquel momento redactaron un informe instando a su inmediata retirada que desembocó en otro documento, este del Ayuntamiento, en la misma línea. Ante el peligro para la seguridad que representaban estos desprendimientos que instaba a "la propiedad" a retirar las placas. Pero esta referencia responde a un documento "proforma", según explica el equipo de Gobierno, a partir del que Patrimonio cursó al Racing, en su calidad de ‘inquilino’ del estadio, un requerimiento para que efectuara las obras. Y ahí es donde el club se aferra a ese "mantenimiento ordinario" al que se refiere el convenio. El propio alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, enfatizó esta postura después de que el grupo regionalista registrara una moción en la que se insta al Ayuntamiento a intervenir de inmediato en el estadio.

En declaraciones recogidas por la agencia Efe, explica que tras recibir la notificación el Racing "dio pasos en firme" para proceder a la reparación, solicitando un informe técnico y recabando cuatro ofertas a otras tantas empresas para acometer las obras. Fue entonces, según el alcalde, cuando el club acudió al Ayuntamiento para que los técnicos dieran su "opinión no oficial", y el arquitecto municipal dijo que las ofertas le parecían "adecuadas".

Tras apuntar que la inversión necesaria para ejecutar las obras está en torno a algo más de 100.000 euros, matizó que "inexplicablemente" el Racing decidió parar el proceso y «no dar el último paso", el de ejecución de las obras. Y para argumentar su postura enfatizó que si el Racing consideraba que no le correspondía ejecutar las obras, le "sorprende" que solicitara presupuestos, acusando así al club de querer incumplir la orden municipal "después de dar los pasos para hacerlo".

Las palabras de Íñigo de la Serna reafirman una vez más no sólo la postura del Ayuntamiento, sino la orden expresa que como administración competente ha transmitido al Racing, más allá del informe inicial que instaba a "la propiedad" y de un contrato de uso que habla de "mantenimiento ordinario".

Responsabiliza así directamente al Racing y a su presidente, Manolo Higuera de las consecuencias que podrían derivarse del mal estado de la fachada del estadio. Esta es la tesis que ha mantenido siempre el Ayuntamiento, aludiendo a un convenio de utilización de las instalaciones que obliga al club al mantenimiento del estadio.

Sin embargo, la interpretación que se hace en los Campos de Sport es muy diferente, puesto que el documento habla, textualmente de "mantenimiento ordinario", y el Racing entiende que la reparación de lo que se considera de forma más o menos unánime como deficiencias estructurales, ya sea por el paso del tiempo o por defectos de construcción, no pueden catalogarse como tal. La postura del Ayuntameinto ante este argumento es sencillo: es la administración competente, ha dado una orden y, de no mediar recurso, debe cumplirse. Sin que quepan interpretaciones.

Reacciones

Las medidas contempladas en esta segunda comunicación remitida este viernes al club coinciden que lo que proponía el concejal de IU, Miguel Saro, tras registrarse la moción regionalista. A su juicio "el Ayuntamiento debería acometer con urgencia la reparación de los defectos estructurales del tejado de los Campos de Sport, dado que tiene una obligación de actuar, al menos subsidiariamente".

Todo, porque "según los servicios técnicos municipales, el tejado se encuentra en un estado de alarmante deterioro, con riesgo para las personas que circulan por la zona o los aficionados que acuden a eventos deportivos". Así, y "al margen de la responsabilidad de mantenimiento que se derive del convenio que en su día firmaron el Ayuntamiento y el Racing, el Ayuntamiento tiene la obligación de ejecutar subsidiarmente la obra si el obligado a hacerlo no lo hace".

Además de estos daños, continúa el concejal de IU, "el Ayuntamiento ha tenido conocimiento desde hace más de año y medio de otras deficiencias en materia de seguridad que afectan al estadio y comprometen la seguridad de los usuarios del campo de fútbol, que requieren en muchos casos de una actuación que excede el simple mantenimiento ordinario del campo, responsabilidad del club".

Saro incide en el "grave deterioro del campo cuando es una propiedad municipal, los servicios técnicos municipales ya han advertido del grave riesgo que soporta su techumbre, y el equipo de gobierno ya ha reparado otros elementos estructurales del estadio con anterioridad".

Más contundente se muestra el Grupo Socialista, cuyo portavoz, Pedro Casares, insiste en que «el Ayuntamiento no puede permitir que los Campos de Sport se caigan a trozos sin buscar una solución. Es inadmisible que el PP siga mirando hacia otro lado y debe asumir su responsabilidad, pues es un estadio de propiedad municipal".

Fachada principal, de la que se han desprendido cascotes.

Fachada principal, de la que se han desprendido cascotes. / Daniel Pedriza

"Ni un minuto más podemos dejar que los Campos de Sport estén así. De la Serna debe garantizar la seguridad, ante una estructura muy deteriorada, que pone en peligro la seguridad de la gente. ¿O es que vamos a dejar que esto siga así y que en cualquier momento puede caer encima de alguien y producir una desgracia?", se interrogaba el jefe de la oposición.

Así reaccionó Casares a la propuesta lanzada por el Grupo regionalista y a la respuesta pública que ha dado el alcalde después de que el temporal de la semana pasada evidenciara de nuevo el mal estado de los Campos de Sport con el desprendimiento de varias planchas metálicas y cascotes que cayeron sobre la vía pública.

Se puso así de nuevo de manifiesto el problema que supone el estadio, en sus actuales condiciones, para la seguridad del público y los viandantes, con un riesgo evidente dadas las grandes dimensiones de las placas metálicas desprendidas, y que en algunos casos han resultado proyectadas a varios metros de distancia.

El convenio

El convenio de explotación de los Campos de Sport, si así se puede calificar a un documento de dos páginas firmado en 1983 por los entonces alcalde de Santander, Manuel Huerta, y presidente del Racing, José Luis Cagigas, determina el uso del estadio como parte del pago por la venta al Ayuntamiento de los antiguos Campos de Sport. Establece la cesión "indefinida" del uso "adscrito a la práctica del fútbol".

El documento está redactado en un momento en el que el Ayuntamiento se obligaba no a construir un nuevo estadio, sino a remodelar el entonces existente, como lo explicita en uno de sus puntos. Así, se trata del convenio de venta y posterior explotación del estadio demolido en 1988, si bien el mismo artículo contempla la posibilidad de que se construya "un nuevo campo en el conjunto de los terrenos de los actuales –en 1983– Campos de Sport y los colindantes municipales, por considerarse esta mejor solución".

También obliga al Racing al "mantenimiento ordinario de las instalaciones" y establece que "el Ayuntamiento cede al Real Racing Club de Santander el dominio útil de la finca, conservando el dominio directo".

El futuro

Más allá de la polémica, el alcalde ya ha solicitado, según confirmó ayer el propio De la Serna, "una reunión con el presidente del Racing, Manuel Higuera, para el establecimiento de un nuevo convenio de colaboración más amplio".

El contrato de patrocinio que el club negocia con ITM –que sigue sin firmarse– propició ya una primera toma de contacto entre ambas instituciones para redactar un documento más completo y pormenorizado. El vago documento actual, que ni establece nada sobre el nombre del estadio, la potestad o no de las partes para modificarlo ni menciona siquiera el uso que se puede dar o no a los bajos ni su titularidad, explotación o concesionario.

Higuera y De la Serna están de acuerdo en la necesidad de firmar este nuevo contrato que, entre otras cosas, evitará polémicas como la actual sobre las urgentes obras –en esto sí hay consenso– que se deben llevar a cabo en las instalaciones. El nuevo convenio también permitiría modificar la actual delimitación de responsabilidades, según indicó ayer el propio De la Serna.