Sorpresa en Ambrosero por la colocación de una placa falangista en la iglesia

El pórtico de la iglesia de San Andrés exhibe desde hace varias semanas el rótulo que nadie sabe quién lo ha colocado / Foto: Maria Gil / Vídeo : Pablo Bermúdez

Un vecino denuncia este hecho por «incumplir de forma flagrante la actual Ley de Memoria Histórica» y exige su retirada al Obispado

Ana Cobo
ANA COBOBárcena de Cicero

El pórtico de la iglesia de San Andrés de Ambrosero, en el término municipal de Bárcena de Cicero, luce desde hace varias semanas una placa en homenaje al político falangista Manuel Hedilla Larrey, acompañado por la imagen de la bandera de este partido. Nadie sabe quién la ha puesto allí y la Diócesis de Santander niega tajantemente estar detrás de esta iniciativa y mucho menos haber autorizado su colocación. El caso es que el reluciente rótulo no ha pasado desapercibido para los vecinos que se acercan al templo. Uno de ellos ha contactado con este periódico para denunciar este hecho que «es un incumplimiento flagrante de la vigente Ley de Memoria Histórica» y exigir su inmediata retirada.

Lo hace, dice, después de haber puesto en conocimiento del Obispado de Santander, el pasado 16 de enero y vía correo electrónico, la colocación y existencia de esta placa, pidiendo que «de motu propio procediese a su retirada». Ante la falta de contestación y «considerando ofensivo que algo así pase en pleno siglo XXI», ha optado por denunciar este hecho públicamente con el fin de que «no siga ahí expuesto a la vista de cualquiera».

En la placa de la polémica reza lo siguiente: «En homenaje a Manuel Hedilla Larrey. II Jefe Nacional de la Falange, digno sucesor de José Antonio ¡Presente!». Todo ello acompañado por la imagen de la enseña de este partido. Para más inri, se da la casualidad de que la reciente lámina se encuentra en la parte superior de un rótulo de piedra, que se ve lleva ahí muchos años más, dedicada a «José Antonio Primo de Rivera y demás caídos por Dios y por la patria. Presentes».

La Diócesis asegura no tener constancia de este hecho ni haber dado autorización

Al parece nadie sabe quién está detrás de la colocación de la nueva placa. La «nocturnidad y alevosía» rodea a esta misteriosa actuación que incumple el artículo 15 de la actual Ley de Memoria Histórica que hace referencia a los símbolos y monumentos públicos como placas. Así, recoge, que «las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas». El denunciante alude a que «tal vez ésta no sea la única parroquia en la que haya pasado esto, pero sea así o no, enarbolar símbolos franquistas y falangistas hoy en día además de ser un delito es una infamia».

Se procederá a retirar

Este periódico contactó ayer con la Diócesis de Santander que negó tanto tener conocimiento de este hecho por vía de ninguna persona particular así como saber de la existencia de esta placa y mucho menos haber autorizado su colocación. «No teníamos constancia de nada y el párroco tampoco sabía que se había puesto allí. Nadie ha pedido permiso para ponerlo». Desde el Obispado aseguran que van a indagar quién ha colocado este rótulo y se procederá a su retirada porque «la iglesia va actuar siempre acorde a la ley»

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