La mayoría de los semáforos están en ruinas o desaparecidos

Actualmente, según ha documentado el cántabro Miguel Ángel Noriega, todos los semárofos marítimos están en ruinas o abandonados, salvo los que funcionaron en Finsterre y Estaca de Bares, que se han reconvertido en hoteles. De los de Santander queda escasísimo recuerdo. «En La Magdalena no existe ninguna referencia», describe el investigador, «pese a que sería interesante poner en valor de alguna manera los dos emplazamientos, para que no se pierda su memoria».

Esto podría hacerse más fácilmente, incluso, en el mástil del de Cueto que se conserva en Gamazo. «Está en un sitio estratégico por el que pasa mucha gente a lo largo del año, pero pocos saben la procedencia del mástil y que es una infraestructura que cuenta con más de cien años, porque no hay ni una placa explicativa al respecto».