Colapsa el edificio agrietado de la calle del Sol

El inmueble fue desalojado esta misma mañana | Los vecinos habían denunciado tres veces ante el Ayuntamiento las obras de un pub en el bajo

D. Martínez/v. santiago
D. MARTÍNEZ/V. SANTIAGOSantander

El edificio agrietado de Tetuán que ha sido desalojado esta misma mañana ha comenzado a colapsar. Fuentes municipales aseguran que no hay víctimas.

Los bomberos que procedieron esta mañana a desalojar el inmueble ya advirtieron a los vecinos de que el edificio estaba «vivo». A las cuatro de la tarde, los inquilinos comenzaron a desfilar de uno en uno para entrar en sus casas y sacar sus pertenencias más valiosas. Le tocaba a una vecina del tercer piso, cuando un crujido ha disparado todas las alarmas y vecina y bomberos han salido a la carrera hacia la calle. La inquilina, todavía conmocionada, explicaba después que estaba en el pueblo cuando la avisaron del desalojo, pero que lamentablemente su residencia habitual estaba en el edificio de la calle del Sol.

Todo esto ocurrió diez minutos antes de las cinco, cuando el grueso de la comunidad de propietarios estaba reunido con la alcaldesa de Santander, Gema Igual, para estudiar posibles soluciones a las grietas que habían aparecido en las últimas semanas. Un encuentro que terminó de forma precipitada cuando les avisaron de que sus casas se venían abajo.

La Policía ha cortado el túnel de Tetuán y todas las calles adyacentes al edificio en pleno colapso para evitar cualquier incidente. Los vecinos se han reunido con representantes de la Corporación municipal en el centro cultural Doctor Madrazo para analizar la situación y empezar a tomar decisiones.

Los bomberos de Santander habían desalojado sobre las 09.00 horas el número 57 de la calle El Sol de la capital después de que aparecieran en dos viviendas de los primeros pisos del edificio grietas que podrían entrañar riesgos para su estructura. La hipótesis que manejaba Pedro Nalda, concejal de Seguridad Ciudadana, era que «las obras que se han desarrollado a lo largo de las últimas semanas en la escalera podrían haber tocado partes sensibles del inmueble».

Pero los afectados tienen su propia versión, ya que llevan desde principios de junio advirtiendo de lo que podía pasar. Según ha contado el presidente de la comunidad de vecinos, las fisuras en las paredes se iniciaron al hilo de las obras de acondicionamiento de la antigua coctelería Master. Este portavoz ha señalado que se han hecho llegar tres escritos oficiales al Ayuntamiento, al que se ha solicitado cada vez la paralización de la obra, tras comprobarse (y así lo atestigua un informe técnico) que se estaban abriendo huecos en la fachada que funciona como muro de carga del inmueble, principal preocupación de los denunciantes.

«El Ayuntamiento ha hecho dejación de funciones», ha apuntado el representante vecinal. «Le avisamos de que el promotor de la obra pidió una licencia para obras menores y está haciendo una obra mayor. Y también advertimos de que el proyecto va firmado por un ingeniero industrial, que en un caso de este tipo no tiene competencias».

Esta comunidad de propietarios acometió en 2016 la instalación de un ascensor «y no se produjo ningún problema porque se cuidaron todos los detalles del proyecto», ha explicado.

Los vecinos que ahora mismo están fuera de sus domicilios y con orden expresa de no entrar en ellos (el edificio está custodiado por la policía local y los bomberos) son alrededor de 30. El bloque data de los años 50 y consta de cinco plantas. En cada una hay tres viviendas, lo que hace un total de 15 pisos desalojados, si bien dos o tres de los mismos no están ocupados actualmente.

Todos los vecinos han tenido que abandonar sus viviendas mientras que los técnicos y el arquitecto municipal estudian la situación.

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