La miel, ¿un antibiótico natural?

Este producto contiene más de doscientas sustancias que incluyen aminoácidos, vitaminas, minerales, enzimas, hormonas, fructosa, glucosa y sustancias que atacan a las bacterias y a los hongos

La miel también tiene efectos antiinflamatorios./:: Chinh Le Duc
La miel también tiene efectos antiinflamatorios. / :: Chinh Le Duc
José Enrique Campillo
JOSÉ ENRIQUE CAMPILLO

Desde este canal hemos hablado en varias ocasiones de la miel. Hemos defendido sus propiedades nutricionales y gastronómicas. Hemos enfatizado el enorme valor ecológico de esta ganadería diminuta que contribuye, entre otras muchas acciones, a la polinización de las flores. De ellas depende en gran parte que muchos cultivos den una buena producción.

También hemos alertado contra dos de sus principales problemas. Por una parte el enorme fraude que hay en torno a la miel, que muchas veces en vez de miel nos venden un jarabe artificial sin ningún valor saludable. Pongan atención cuando compren miel. Aquí en Cantabria hay buena miel y mercados populares en las que se vende miel de verdad.

Por otra parte la necesidad de hacer un consumo moderado de la miel a causa de su elevado contenido en azúcar de absorción rápida.

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La razón de insistir en esta ocasión se debe a un artículo publicado el año pasado en el que se mostraron los resultados de un estudio que confiere una importante propiedad adicional a la miel. Los investigadores de este estudio proclaman que la miel puede ser un antibiótico natural que nos ayude a combatir un grave problema que nos amenaza: la resistencia a los antibióticos convencionales de numerosas infecciones, particularmente las urinarias. Esto de las resistencias ocasiona graves problemas de salud, por eso los médicos intentan encontrar una solución.

Los secretos de la miel se fraguan en el estómago de las abejas. Estos insectos ingieren el polen y los néctares de las plantas y en su estómago sufren un proceso complejo, que incluye el contacto con bacterias que allí habitan. El resultado de ese complejo proceso es la miel, que la abeja regurgita en el panal para llenar las celdillas de este nutritivo manjar para las larvas. Es tan compleja que contiene más de doscientas sustancias que incluyen aminoácidos, vitaminas, minerales, enzimas y hormonas. Y su principal componente es la sacarosa (el azúcar que le echamos al café) que se compone de fructosa y glucosa. Y también contiene sustancias que atacan a las bacterias y a los hongos.

Los efectos anti infecciosos de la miel no solo se ejercen mediante su ingestión, también son muy eficaces en aplicación tópica. Se ha considerado tradicionalmente un eficaz remedio para tratar quemaduras, heridas infectadas, úlceras sobre todo las úlceras diabéticas. La miel combate las infecciones y acelera la recuperación de las heridas.

La miel tiene también efectos antiinflamatorios y de estimulación de la respuesta inmunitaria. El potencial antibacteriano de la miel alcanza a más de sesenta especies de bacterias causantes de infecciones a las personas incluyendo todas las categorías clínicas.

Por lo tanto, estos investigadores han demostrado que la actividad antibacteriana de la miel esta relacionada con su compleja composición de numerosas sustancias, esto hace de la miel de abejas un prometedor agente antibiótico frente a las infecciones por bacterias resistentes a los antibióticos convencionales. Por todo ello, disfruten de esta delicia de la naturaleza, con moderación, que les proporcionará placer y salud a raudales.