Cantabria convocará las oposiciones docentes para no perder las plazas

Cantabria convocará las oposiciones docentes para no perder las plazas

Educación publicará la oferta de empleo de 2017, con independencia de que celebre las pruebas este año o no, para, como mal menor, acumular los 187 puestos a la convocatoria del próximo año

JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

Cantabria convocará las discutidas oposiciones docentes de 2017, con independencia de que finalmente las celebre o no, para no perder los 187 puestos de trabajo fijos del cuerpo de maestros previstos en la misma. Tal y como le habían exigido los sindicatos que integran la Junta de Personal Docente STEC, CC OO, UGT y ANPE, la Consejería de Educación tiene decidido publicar el decreto de Oferta de Empleo Público, requisito necesario para que, si no se realizan las pruebas este año, al menos «y como mal menor», poder acumular esas plazas a la convocatoria de 2018.

Por tanto, las dudas se centran ahora en cuándo ejecutarlas. Esa es la decisión trascendente que, de acuerdo con las organizaciones sindicales, Educación se ha comprometido a tomar antes del 15 de marzo, porque si se demora más, entonces ya no habría tiempo de poder celebrarlas al final de curso, como es la intención en caso de seguir adelante con la voluntad inicial de llevar a cabo este año las pruebas. Pero hoy en día, la sensación, cada vez más mayoritaria, es que habrá que posponer hasta 2018 la realización de las oposiciones del cuerpo de maestros, que coincidirían con las de profesores de Secundaria proyectadas para el próximo año. Cada día que pasa, crece el pesimismo entre opositores, sindicatos y la Administración educativa, y menguan las opciones de poder llevarlas a cabo este año. El encuentro que mantuvo el jueves Ramón Ruiz con el ministro de Educación Íñigo Méndez de Vigo no supuso ningún avance, todo lo contrario, y la frustración con la que regresó el consejero trasluce el hecho de no haber podido conseguir ningún compromiso por parte del Gobierno central.

No se cumplen las condiciones

La Consejería de Educación se ha fijado dos condiciones para realizar las oposiciones docentes este año y las dos parecen lejos de poder cumplirse. La primera es que tengan una total cobertura legal por parte de Madrid. Aunque Cantabria dispone de informes jurídicos que respaldan las pruebas si no sobrepasan la tasa de reposición del 100% vigente en 2016, no quiere líos en los tribunales con el Ejecutivo nacional con los opositores de por medio. Méndez de Vigo ya ha dicho que no ve "problemas" en que Cantabria las haga, pero, a la vez, asegura que es una competencia del Ministerio de Hacienda y Función Pública, el mismo que el 21 de febrero aseguró que impugnaría las oposiciones que se convocasen sin estar aprobados los Presupuestos Generales del Estado de 2017. Desde entonces, no ha habido ningún otro pronunciamiento oficial del departamento de Cristóbal Montoro, por lo que la amenaza y el pulso político para sacar adelante las cuentas sigue presente.

El que sí ha hablado es el ministro de Educación, también portavoz del Gobierno, que lo mismo dice que van a encontrar "una solución" para que las oposiciones se hagan este año, como hizo hace una semana, que vuelve al punto de partida, como ocurrió ayer en su comparecencia tras el Consejo de Ministros. Méndez de Vigo destacó que Montoro tiene "la voluntad de reducir el número de interinos" que existen en la educación pública y que está negociando con las comunidades autónomas sus necesidades de plantilla, cuyo resultado "acompañará" a los presupuestos generales del Estado, que el Gobierno planea aprobar a finales de marzo o principios de abril, en sus mejores estimaciones, y que incluirán la tasa de reposición sobre la que se diseñará la oferta pública de empleo. El problema es que, con esta previsión de fechas, es imposible que se puedan realizar al final de este curso para que los profesores se incorporen a sus puestos al principio del siguiente, con lo cual la interinidad, lejos de reducirse, aumentará el próximo ejercicio. En Cantabria, los sindicatos alertan de que la tasa puede situarse cerca del 40%.

Problemas en el horizonte

La segunda condición que quiere la Administración educativa cántabra es que las comunidades autónomas hagan un frente común en la celebración de las oposiciones docentes para evitar el efecto llamada que provocaría el convocarse en unos territorios y en otros no. Pero la actitud del Gobierno central no anima ni a que las autonomías que ya han decidido aplazarlas den marcha atrás, ni a que den un paso adelante las que aún mantienen la duda. Andalucía y País Vasco son las pocas que se mantienen firmes. En esta tesitura, si Cantabria decide mantener el pulso y realizarlas este año, sufriría problemas "organizativos", ya que no tiene recursos ni infraestructura para atender a 5.000 o 6.000 opositores. Igualmente, sería un proceso "engañoso" porque el porcentaje "real" de obtener una plaza para los aspirantes de la región disminuiría notablemente. Visto lo visto, todos los caminos parece que conducen a aplazar las oposiciones de 2017 a 2018.