La oficina del censo electoral anula 29 empadronamientos en Cabezón de Liébana

La oficina del censo electoral anula 29 empadronamientos en Cabezón de Liébana
DM

Las altas «sospechosas» se produjeron desde octubre de 2018 a marzo de 2019, lo que generó la «alerta electoral»

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLO

Cahecho, una pedanía del municipio de Cabezón de Liébana (PP) con un censo habitual e histórico de 35 habitantes, aumentó su población hasta un 83%, con 29 vecinos más que se empadronaron entre octubre de 2018 y marzo de 2019. Una situación que generó ya la «alerta electoral» de la oficina del censo en febrero por 22 altas sospechosas de diciembre de 2018 y que se han confirmado como nulas junto a otras siete registradas en enero de 2019. El PRC interpuso una denuncia el pasado 10 de abril denunciando la situación que ha sido estimada con la resolución de baja del total de los 29 empadronamientos.

El pasado 10 de abril, los regionalistas presentaron reclamación ante la oficina del censo electoral denunciando «irregularidades» en el censo de Cahecho. Esto provocó que se solicitase un informe urgente al Ayuntamiento de Cabezón de Liébana sobre las mismas, dado que el censo había aumentado hasta un 83% en apenas tres meses, por lo que la oficina considera las altas en el empadronamiento como «controvertidas».

De hecho, en su escrito para anular los 29 empadronamientos el delegado provincial insiste en que las «alertas» se producen en los últimos meses «sumando un total de 29 electores» en una circunscripción que tradicionalmente sumaba 35 electores, lo que ya supone «un aumento significativo del censo del 83%», subraya.

Ante la denuncia realizada la oficina requirió a la secretaria municipal de Cabezón de Liébana un «informe urgente» de los empadronamientos sospechosos, alegando el Consistorio «falta de medios» para comprobar los mismos y al efecto de «censurar empadronamientos».

Un argumento que no se cree en este caso la oficina del censo y que recuerda al Consistorio y sus responsables la «obligación legal» que compete al Ayuntamiento para que el padrón «coincida con la realidad».

Pero Cabezón de Liébana ya estaba bajo sospecha de la oficina del censo electoral antes de la denuncia del PRC por su aumento injustificado de población, de hecho se solicitó en febrero de 2019 un informe al Ayuntamiento sobre 22 altas sospechosas que se registraron en diciembre de 2018. En esa ocasión, el Consistorio certificó sólo con la firma del alcalde, Jesús Fuente Briz (PP) –al estar ausente la secretaria–, 18 de esas altas e inició la baja de oficio de cuatro falsos habitantes.

Todo ello hizo saltar la alerta de la oficina del censo dado que es «una práctica inusual» que personas procedentes de distintos domicilios se inscriban en otros dejando en sus casas de origen a familiares con los que convivían. De hecho, del exhaustivo análisis realizado se desprende que existen casos donde matrimonios dejan atrás a sus hijos, domicilios donde se empadronan hasta 12 personas «con relaciones controvertidas», según la oficina, o hijos que dejan solos a sus ancianos padres, entre otros pintorescos ejemplos que se recogen en la resolución que anula los empadronamientos, y que curiosamente recoge apellidos que se repiten una y otra vez en todos localizados en el barrio La Iglesia de Cahecho.

Despegue demográfico

Otro dato de bulto en el que se fija la oficina para analizar los 29 empadronamientos sospechosos es el histórico poblacional de Cahecho, dejando constancia de que se observa un incremento del 50% de población en apenas dos meses, «significativo para una entidad con un número de electores inferior a 50 desde hace muchos años», resume la resolución.

La incógnita está ahora en conocer el motivo que mueve a estas personas a darse de alta en el municipio en periodo electoral, y si las mismas proceden de ámbitos políticos distintos al denunciante (el PRC). Fuentes locales de ámbito político apuntaban a este periódico que lo único que ha cambiado de las anteriores elecciones municipales (en 2015 había un censo de 44 electores) a éstas, es que existe un proyecto hostelero en marcha que pretende instalarse en Cahecho, pero eso sigue siendo una hipótesis.