«La Generación del 27 no sólo fue la de Lorca, también la de Pedro Salinas»

Detrás, de izquierda a derecha, Ainhoa Amestoy, Lidia Otón y Juan Cañas. Delante, Lidia Navarro y Julieta Soria, en la UIMP/ María Gil
Detrás, de izquierda a derecha, Ainhoa Amestoy, Lidia Otón y Juan Cañas. Delante, Lidia Navarro y Julieta Soria, en la UIMP / María Gil

La directora teatral Ainhoa Amestoy reivindica la poesía del que fuera secretario general de la UIMP en 1933 en el estreno de 'Amor, amor, catástrofe'

Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

Pedro Salinas vivió una intensa historia de amor en Santander en el verano de 1933. El que fuera secretario general de la UIMP, poeta de la Generación del 27, se enamoró de la docente estadounidense Katherine Whitmore. Su amor quedó plasmado en las cartas que ahora recupera la dramaturga Julieta Soria bajo el título 'Amor, amor, catástrofe', y Ainhoa Amestoy sube al escenario. El estreno ayer en la UIMP es un homenaje a Pedro Salinas, «porque la Generación del 27 no sólo fue la de Federico García Lorca y las tablas están para reivindicar a otros autores», señaló Amestoy.

La directora teatral presentó ayer el montaje acompañada por la dramaturga Julieta Soria, el actor Juan Cañas, las actrices Lidia Otón y Lidia Navarro y el vicerrector de Extensión Universitaria Relaciones Institucionales y Campus de Las Llamas de la UIMP, Andrés Hoyo.

La escritura de 'Amor, amor, catástrofe' que firma Julieta Soria sitúa el escenario emocional en el Santander de 1933. El espectáculo recorre las entrañas de las palabras vertidas en cartas escritas por el poeta Pedro Salinas. Y es que este montaje es una evocación teatral a través de tres vidas: la del poeta madrileño Pedro Salinas que, mientras trabaja activamente en la creación de la primera universidad internacional de verano, escribía cartas y cartas a la mujer que inspiró la trilogía de poesía amorosa más importante del siglo XX –'La voz a ti debida', 'Razón de amor' y 'Largo lamento'–; la de Katherine Whitmore, la docente estadounidense que se convertirá en el tú con el que dialogan dichas cartas; y la de Margarita Bonmatí, la esposa de un poeta que se siente expulsada de su propia vida y de esa nueva poesía y trata de poner fin a su vida.

Pedro Salinas
Pedro Salinas

Julieta Soria recordó ayer que la obra surgió a raíz de un verso del poema de Salinas 'La voz a ti debida' y se estructura en torno al enigma de un misterioso paquete que llegó en 1979 a la Houghton Library de la Universidad de Harvard. En el paquete, una nota que decía «prohibido abrirlo hasta que pasen 20 años». Un investigador esperó religiosamente ese tiempo y en 1979 abrió el paquete y se encontró con las cartas de amor de Salinas a Katherine Whitmore.

En la obra teatral también aparece Margarita Bonmatí, la mujer de Salinas con quien tuvo dos hijos, que acabó enterándose de lo ocurrido. «Hemos tratado de 'salinizar' la obra sin utilizar versos pero sí cogiendo todas las voces para fundirlas y confundirlas en este texto», indicó ayer Julieta Soria.

«La única forma de acercarse a Pedro Salinas es con toda la honestidad del mundo»

La directora de la obra, por su parte, resaltó la vinculación de Pedro Salinas con la UIMP, pues además de ser secretario general de la institución académica, «tuvo una experiencia cultural y amorosa en el Palacio de la Magdalena. Lo que había nacido aquí tenía que ser estrenado en este espacio», destacó. Será el propio espectador, dijo, quien saque su propia conclusión de si Katherine Whitmore es una musa o realmente una historia de amor».

La obra incluye además pinceladas musicales que guardan relación con Cantabria, pues para acompañar al personaje de Margarita se ha escogido un vals compuesto por Máximo Díaz de Quijano, quien propició la construcción del Capricho de Gaudí. También se ofrece música en directo a cargo del actor Juan Cañas y su guitarra.

Cañas, miembro de la compañía Ronlalá, reconoció que el montaje ha sido «un gran reto» que se han encontrado los actores respecto a la interpretación. Y es que la historia, al estar basada en un epistolario, hay varios momentos de soledad y monólogos, por lo que había que conseguir que el hilo «estuviera vivo». «La única forma de acercarse a Pedro Salinas es con toda la honestidad del mundo y mirarle a los ojos e intentar ser él de verdad», destacó ayer el actor.

En definitiva se trata de tres nombres que se cruzan con el mar al fondo y la literatura en primer plano. Tres personajes y tres realidades. La obra, que viajará en otoño por la Comunidad Valenciana, se representará también en los institutos a través de matinales en Madrid. Se espera además que a partir de enero de 2020 inicie una gira.