Las series fotográficas de Ana Santamatilde se exponen en Potes y en San Vicente de la Barquera

Una de las imágenes integrada en la serie 'Bajo el mismo cielo'./Ana Santamatilde
Una de las imágenes integrada en la serie 'Bajo el mismo cielo'. / Ana Santamatilde

'Bajo el mismo cielo' reúne en la Casa de Cultura de la villa una veintena de imágenes de Liébana, y su 'Peregrinaje universal' permanece hasta final de mes en el Castillo del Rey

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

«Mis imágenes trasladan la visión, a través de la nostalgia, de lo que siempre fue y sigue siendo 'lo nuestro'». Ana Santamatilde reúne su obra 'Bajo el mismo cielo', compuesta por una veintena de imágenes de Liébana y de otros rincones de Cantabria, que se pueden contemplar hasta el próximo día 31 en la Casa de Cultura de la villa de Potes.

«Bajo el cielo protector que envuelve la vida», aflora esta serie fotográfica que traslada la visión, a través de la nostalgia, «de lo que siempre fue y ahora sigue siendo nuestra tierra, como así lo refleja la autora mostrando imágenes donde se combinan paisajes con rincones y detalles, tanto de nuestra tierra como del mar, donde aparecen rincones lebaniegos de la villa».

Durante este mes de julio, en paralelo, Santamatilde es protagonista también de su muestra itinerante 'Camino lebaniego, peregrinaje universal', que permanece custodiada en el Castillo del Rey de San Vicente de la Barquera , punto de origen del Camino Lebaniego.

De manera temática o como mirada natural el paisaje como patrimonio universal subyace siempre en la mirada de Ana Santamatilde. Realidades trasmitidas de algo que fue y que sigue siendo aunque con algunas transformaciones confluyen en su exposición de Potes.

En este nuevo escenario la obra fotográfica de Ana Santamatilde revela su arte «reteniendo la belleza de un instante, arrebatándosela al fugaz tiempo, abriendo a la luz nuestras escondidas emociones. Así cuando una fotografía nos traslada a la emoción, por el camino de la belleza, compartimos un universo de creación». Y en las imágenes aúna «la belleza de lo insólito», rescatando momentos y detalles recónditos, desapercibidos, a los que dota de una exquisita excepcionalidad. «Lo singular de una conjunción única y fugaz es detenido y se nos ofrece gracias a su especial sensibilidad».

En paralelo, su muestra de San Vicente está integrada en el proyecto cultural de la Consejería de Cultura, el cual se desarrolla durante el presente año 2019. Una iniciativa que busca acercar propuestas expositivas de calidad a toda la población.

Con la temática central de Cantabria, acerca las tradiciones, paisaje y rico patrimonio con el que cuenta la comunidad. Santamatilde fundamenta su cámara y objetivo en la ruta a través de los distintos pueblos del Camino Lebaniego donde la belleza singular de lugares y paisajes únicos son detalles de incalculable valor que acompañan a los peregrinos desde San Vicente de la Barquera hasta el Monasterio de Santo Toribio de Liébana.

Santamatilde, que exhibió en el pasado reciente sus 'Semblanzas' en el Gran Casino de El Sardinero, presentada por el escritor Manuel Arce, recorre la comunidad con 'La Mirada Única', símbolo y marca propia de la autora que pretende reflejar «las sensaciones de un instante» a través de su particular perspectiva y con ella hacer llegar con una imagen todo un mundo de sentimientos». Esta muestra, tras Comillas, donde se exhibió en junio, y San Vicente de la Barquera, se expondrá en Val de San Vicente (agosto) y, finalmente, recalará en la Biblioteca Central de Cantabria en noviembre y diciembre.

El escritor y poeta Javier Menéndez Llamazares sostiene que «en tiempos de inmediatez y rentabilidades, siempre hay quien levanta la vista y pretende mirar más allá. Ampliar el horizonte y, con él, la visión de un mundo que, por muy reducido y cercano que lo sintamos, jamás debería resultar pequeño». Y es es lo que hace Ana Santamatilde «cuando captura retazos del paisaje, destellos de la naturaleza, construcciones horadadas por la acción de los elementos...».

A su juicio, son «instantáneas que no captan la fugacidad del presente, sino la lenta deriva del tiempo, la esencia de una tierra labrada por los siglos y por las manos de sus moradores». Así, Santamatilde se acoge al único pasaporte que inmuniza contra cualquier nacionalismo: «El amor a la esencia, al olor de la tierra, a la fuerza del mar y el ciclo del agua».