Un viaje por la cultura e iconografía pasiega

Pintura del siglo XVIII, la nodriza y los soldados de Giovanni Battista./Colección José Javier Gómez Arroyo
Pintura del siglo XVIII, la nodriza y los soldados de Giovanni Battista. / Colección José Javier Gómez Arroyo

El Espacio Cultural 'Los Arenales' de la Biblioteca Central acoge en agosto una muestra de grabados sobre la curiosa estirpe

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLO

El Espacio Cultural 'Los Arenales' de la Biblioteca Central de Cantabria acogerá, durante todo el mes de agosto, la exposición 'Grabados Pasiegos, colección de Javier Gómez Arroyo', una muestra de estampas originales que abarcan los siglos XVI al XXI, y en las que se captan todos los rasgos culturales y sociales que han acompañado a esta particular estirpe cántabra durante siglos. La exposición contará con actividades paralelas como conferencias que versan sobre la iconografía, la indumentaria o figuras destacadas del mundo de la pasieguería, como el de la nodriza.

«Sobre la historia milenaria de los pasiegos se ha escrito abundantemente, de ellos se ha hablado en obras literarias, se han compuesto letras de canciones populares o incluso zarzuelas, pero ante todo han sido reflejados en el mundo de la imagen artística, siendo representados en cuadros, dibujos, enseñas comerciales y, por supuesto, han ocupado un lugar muy destacado dentro del mundo del grabado», destaca José Javier Gómez Arroyo, propietario de la colección de grabados que se podrá ver en el espacio cultural de la Biblioteca Central de Santander, a partir del uno de agosto, en horario de 9.00 a 21.00 horas de lunes a viernes, y de 11.00 a 20.00 horas, sábados y domingos.

CICLO DE CONFERENCIAS

6 y 8 de agosto
El día seis, la escritora Regina Carral hablará de las nodrizas, mientras que el día 8, Gómez Arroyo impartirá una conferencia sobre iconografía pasiega.
Día 13 de agosto
Proyección del documental Los valles del silencio a cargo de Carlos e Higinio Sainz Crespo.
Día 29 de agosto
Conferencia sobre indumentaria pasiega con una exhibición de trajes pasiegos.

La colección aporta una imagen fija y retrospectiva de los pasiegos, a través de los siglos y busca proyectar su «misteriosa» cultura. Desde su «vistosa vestimenta» además de otros elementos característicos e innatos a ellos: el palo pasiego, conocido en las villas como palanco y el cuévano.

Según se destaca, el muestrario de obras expuestas en la Biblioteca Central de Cantabria están firmadas por sus autores, que en mayor número pertenecen a la escuela española, aunque también los hay franceses, italaianos y alemanes. Son representaciones singulares de acontecimientos de la vida de los pasiegos con las características propias de cada artista que los genera.

«La historia nos demuestra constantemente que la cultura pasiega ha sido y es fuente de interés etnográfico, no sólo por su particular modo de vida y su laboriosa explotación de la tierra sino también por la importancia que en la economía española han tenido, especialmente en el ámbito ganadero», incide Gómez Arroyo, quien también destaca que en la colección también se retrata el entorno social. «Contamos con artistas gráficos que retrataron a los valientes y afamados contrabandistas pasiegos, singulares traficantes que con sus palos atravesaban las escarpadas montañas con sorprendente destreza, sin dejar de mencionar tampoco las incontables representaciones de las prestigiosas mujeres pasiegas que ejercieron la venta ambulante o prestaron su lactancia como nodrizas», resume.

La colección, notablemente ampliada con respecto a otras exhibiciones que ha tenido, es una pequeña muestra de esas representaciones históricas del mundo pasiego y cuentan con la particularidad de ser, en su totalidad, obras originales de época que abarcan los siglos XVI al XXI. Entre las estampas, destaca una xilografía del año 1598 de Cesare Vecellio. «Aun no siendo específicamente pasiega, se ha creído importante exponerla por ser una de las primeras representaciones gráficas, junto con los Vagabundos errantes de Lucas van Leyden de 1520, de una mujer con un cuévano niñero a la espalda, medio de transporte de mercancías que los pasiegos de las tres villas adoptaron como propio y que ha servido para identificar en numerosos grabados, dibujos y obras pictóricas a estos admirados moradores de los Montes de Pas», concluye.