"La llamada del Racing pesó mucho"

Sañudo, Viadero e Higuera, en la presentación del técnico/
Sañudo, Viadero e Higuera, en la presentación del técnico

Ángel Viadero avanza en su presentación que mirará a la cantera, pero «sin regalar nada»

SERGIO HERREROSantander

«El perfil que necesitaba el Racing para el banquillo parecía un traje hecho a medida para Ángel», justificó el presidente verdiblanco, Manolo Higuera, en la presentación de Viadero como nuevo inquilino del banquillo cántabro. «Alguien que creyera en la cantera, con experiencia en Segunda División B, que conociera el mercado y que tuviese un bagaje importante, con la importante particularidad de que se trata de un hombre de la casa», agregó el mandatario acerca del hombre sobre el que recaerá a partir de ahora la responsabilidad deportiva en un club que debe salir cuanto antes del pozo. Un pez fuera del agua. Tras una semana convulsa por su abrupta salida del Burgos Club de Fútbol, Ángel Viadero (Santander, 3 de enero de 1969) ya mira hacia adelante como verdiblanco. Los colores de su vida futbolística. «La llamada del Racing pesó mucho», dijo el técnico santanderino.

«No ha sido fácil, porque he dejado un equipo en el que también estaba a gusto», reconoció el nuevo entrenador racinguista. En Burgos, su salida, cuando ya se encontraba planificando la plantilla blanquinegra, no ha sentado especialmente bien. Lógico. Por eso, el míster aprovechó los micrófonos para «agradecer, disculparme y pedir comprensión», como ya hizo el lunes a través de un comunicado.

Todo cambió cuando Manolo Higuera telefoneó al propio Viadero para explicarle que en los Campos de Sport uno de los asientos del banquillo local llevaba su nombre. «Una vez que puse en la balanza venir al Racing... El club en el que me he criado...». No terminó la frase, pero quedó bastante claro que dirigir al conjunto cántabro, para él, va más allá de su carrera profesional. «Me hizo mucha ilusión», aclaró.

Viadero sabe de la responsabilidad que supone el banquillo verdiblanco. Los resultados negativos queman el trasero de los entrenadores y en un Racing sobre las llamas del infierno futbolístico, aún más. «Llego a un club con dificultades, pero vengo con muchísima fuerza». El nuevo técnico racinguista no se conforma con llegar lo mejor posible al play off de ascenso a Segunda División. «El objetivo del Racing es ascender», sentenció. Por todo ello, vaticinó «un año muy duro, con momentos complejos». Cualquier racinguista, a estas alturas, ya sabe lo que significa penar por esta categoría.

El míster ya se ha puesto manos a la obra, aunque sin volverse loco. «Aún es pronto para contestar con detalle. Quiero sentarme, respirar, ver cómo está el club... Analizar las situaciones contractuales, valorar la cantera, para que tenga su aportación... Aterrizar y poner los pies en el suelo, ya que somos conscientes de que de lo que hagamos ahora dependerá el futuro», afirmó. Quizá porque ya sabe lo que sucedió la pasada temporada, cuando el Racing, por diversas circunstancias, confeccionó la mayor parte de la plantilla en el último momento. Y eso, luego, lastró al equipo a lo largo de la temporada. «No tenemos ni prisa ni pausa. A día de hoy hay ya una base, por lo que hay más ventaja que el año pasado. El momento de elegir a tus soldados es una parte crucial del campeonato», insistió.

Viadero apenas dejó pinceladas de lo que puede ser su Racing. Al menos en apariencia tiene las cosas claras, algo seguramente otorgado por los 375 partidos que ha dirigido en la categoría, pero no quiso desvelar demasiados detalles sobre sus intenciones más inmediatas: «Todo lo que pase debe mantenerse en un apartado discreto para que las negociaciones sigan su curso y hacerlo público cuando esté concretado, por el interés del club». Lo que sí comentó es que en la plantilla cree más «en la calidad y no mucho en la cantidad. Lo importante es elegir bien». Lo mismo para el estilo que tendrá su equipo: «Los jugadores van a ser importantes a la hora de definirlo». Eso sí, hay unas características que son innegociables para él. «Si queremos estar arriba debemos dominar el partido, ser ambiciosos, intensos y agresivos».

La cantera

Respecto a la importancia de la cantera en su nuevo proyecto, en el que, por el momento, ejercerá también como director deportivo, Viadero afirmó que es «mucho más fácil mirar lo de casa, porque además estuve muchos años en la cantera, pero tampoco se puede regalar nada. No se puede hacer cantera por cantera». El técnico aseguró que quienes hagan méritos tendrán un hueco en su plantilla.

El entrenador santanderino no quiso decantarse a la hora de elegir un grupo para el Racing esta temporada en Segunda División. Todo apunta a que los cántabros seguirán en el grupo I, junto a gallegos, castellanos, leoneses, asturianos, riojanos y extremeños. Aunque aún está por dilucidarse, Viadero conoce de primera mano ambos escenarios. «En cualquiera de los grupos que nos encuadren va a ser duro, así que trataremos de estar lo más fuertes posible».

Viadero, que llega «mucho más viajado» que cuando dirigió al Racing B hace ocho años, afirmó que la situación ha cambiado por completo. «Me fui de un club en Primera y ahora está en una situación muy difícil. Mucho más humilde». Pero destacó algo que es «patrimonio» racinguista. «Con la afición verdiblanca, en Burgos aluciné y aquí me ha maravillado. No hay aficiones así en esta categoría. Es lo que mantiene, junto a la gestión del Consejo de Administración, a un club en la situación en la que está. Un orgullo. Ojalá estemos a la altura de esta afición», concluyó.