La receta es el equipo

Ángel Viadero sirve un plato de marmita para sus futbolistas, ayer en La Albericia. /
Ángel Viadero sirve un plato de marmita para sus futbolistas, ayer en La Albericia.

Jugadores, técnicos y empleados del Racing se reunen alrededor de una marmita en La Albericia

SERGIO HERREROSantander

El entrenamiento de ayer del Racing tuvo parte física, segmento táctico, parcela técnica y rato gastronómico. No todos los días se ve en las Instalaciones Nando Yosu de La Albericia a un entrenador pelando patatas. Pimientos, cebollas, bonito... Ingredientes varios para elaborar una marmita, en olla ferroviaria, cuyo olor llegaba hasta la sala de prensa donde Ángel Viadero compareció ante los medios en la previa del partido frente al Celta B mañana, 12.00 horas. El evento fue ideado por el propio técnico. Es su método. Como cualquier cocinero, tiene un componente estrella a la hora de elaborar sus platos. La receta es el grupo.

Al final, en un equipo son tan importantes esa jugada de estrategia, aquel movimiento de desmarque o el sistema elegido, como el elemento etéreo que empasta a todos y cada uno de los elementos que conforman el colectivo. El míster usó como nexo de unión «un plato típico de aquí, con producto de aquí». Sabe lo que es bueno. El objetivo era tener «un día de convivencia. Venir a pelar patatas, la cebolla, los pimientos... Estar todos juntos, hablar unos con otros». Desde el primer empleado del club hasta el último de los futbolistas, pasando por el Consejo de Administración. Aunque sin aparentarlo, todo estaba medido por parte del entrenador. Hasta los niños de los ya padres pasaron el mediodía por allí. Todo cuenta. Todo une. «Forma parte de lo que debe ser un equipo, un club. Estas cosas nunca vienen mal. Más bien lo contrario».

así ha sido la semana

Durante la rueda de prensa de ayer, una frase de Ángel Viadero contrastó con la filosofía de su predecesor, Pedro Munitis. Libros de maestrillo, ya se sabe. El actual técnico tiene, por el momento, más experiencia en la categoría, lo que le da cierta ventaja. Y, a día de hoy, los futbolistas parecen tener los conceptos más claros que la campaña pasada. «Tenemos que conocer lo que vamos a encontrarnos, pero nosotros vamos a ir con una idea que no va a variar mucho en casa o fuera». Pensamiento único. Una idea contrapuesta al «hay que adaptarse al rival» del entrenador del Barrio Pesquero.

Los grupos son entes vivos, donde entra y sale gente. Si no es así, el agua se estanca. Mamadou Koné ha sido el último en salir del círculo de confianza del equipo de Viadero. Nada inesperado para el entrenador verdiblanco: «Era algo anunciado. No nos ha cogido de sorpresa. Lo que hemos intentado es trabajar con bastante silencio, buscando alternativas paralelas. Tampoco podíamos adelantarnos y fichar antes de su salida porque habría sido una irresponsabilidad». De todas formas, el técnico quiso desearle al costamarfileño «la mejor de las suertes. Ha sido un chico extraordinario. Aunque sabíamos su situación, ha sido uno más».

Lo que toca

Mirando ya hacia el partido de mañana, en la expedición que viajará hoy a Vigo no estará David Córcoles , sancionado tras la expulsión sufrida el pasado domingo frente al Club Deportivo Palencia. Así, el lateral derecho queda vacío. Viadero reconoció que está deshojando la margarita entre Camus o Gándara. «Hemos probado de todo esta semana. Buscando, además de nuestro plan A, distintas variantes según nos demande el partido. Posibilidades previstas para afrontar momentos concretos. Pero cualquiera de los dos que juegue nos ofrece una garantía absoluta. En ese aspecto estoy tranquilo», comentó el técnico. Al fin y al cabo, los canteranos han dejado de ser promesas para convertirse en miembros de pleno derecho del grupo de los elegidos.

La situación no está tan clara en el centro de la defensa. «Bendito problema cuando tienes la posibilidad de tener más de un jugador para cada puesto. Para cualquier entrenador es un quebradero de cabeza, pero a la vez un privilegio. El problema es que tengas una baja y no sepas a quién poner». Samuel Llorca ya está a punto para debutar. Así, si el míster cántabro decide darle entrada en el once, tiene dos opciones: o relegar a Mikel Santamaría o Granero a la suplencia; o adelantar al valenciano a su posición natural en el doble pivote. El problema de esta última propuesta es que Álvaro Peña es fijo y Sergio Ruiz se ha aferrado con fuerza al puesto después de gran actuación de la pasada semana. «La defensa está francamente bie. Todos son diamantes y cualquiera de ellos puede jugar bien. Cada uno te ofrece un rendimiento diferente», añadió Ángel Viadero.

Un grupo unido, fuerte, monolítico, es la receta del técnico verdiblanco para abordar el ascenso a Segunda División. Pero antes del banquete final, allá por el mes de mayo, hay menú del día cada fin de semana. El Celta B «es un equipo con base del año pasado, más enfocado a lo que fue en la segunda vuelta, cuando llegó Alejandro Menéndez exentrenador del Racing. Tiene experiencia y sabemos más o menos lo que nos podemos encontrar». Lo que más le preocupa a Viadero del rival de mañana es que «nos va a atacar continuamente las espaldas. Trata de estar muy compacto y presiona casi todas las pelotas, además de reforzar mucho las bandas». Por eso, en su opinión, el Racing debe ser «inteligente para encontrar los espacios y proteger muy bien las espaldas». En el filial celeste continúa un futbolista que le ha causado problemas tradicionalmente al equipo cántabro como es Borja Iglesias. El entrenador santanderino lo tiene en cuenta pero, al igual que hace con su propio vestuario, valora lo colectivo por encima de lo estrictamente individual.

Por último, sobre el municipal de Barreiro, donde el Racing ha perdido los dos encuentros que ha disputado, Viadero dijo no tener la percepción de que se trate de un campo pequeño. «Es cierto que no es muy ancho, pero permite un juego bueno y dinámico. Tiene buenas medidas y a estas alturas de temporada estará bien». De todas formas, sigue fiel a su discurso: «No podemos poner disculpas. Es un campo del grupo y tenemos que ir a por los tres puntos». La marmita de ayer fue un uno para todos y todos para uno en toda regla.