Fundinorte anuncia un ERE de extinción para toda la plantilla

Los trabajadores de Fundinorte en una de sus concentraciones ante la factoría para reivindicar una salida a la crisis de la empresa. :/Nacho Cavia
Los trabajadores de Fundinorte en una de sus concentraciones ante la factoría para reivindicar una salida a la crisis de la empresa. : / Nacho Cavia

La empresa, heredera de Greyco, se encuentra en concurso de acreedores y sigue buscando inversores a través de intermediarios

María Ángeles Samperio Martín
MARÍA ÁNGELES SAMPERIO MARTÍNSantander

Los peores auspicios se cumplieron y la plantilla de Fundinorte, antigua Greyco, recibió la noticia de fuentes de los administradores concursales de la presentación de un ERE de extinción de todos los puestos de trabajo, unos 53. El comité informó este viernes mismo a los trabajadores y la semana que viene se reunirá con la empresa y los administradores concursales para comenzar las negociaciones.

Curiosamente, mientras se anuncia la extinción de los contratos de toda la plantilla no se oculta que se siguen buscando inversores a través de unos intermediarios. De hecho, a los representantes de los trabajadores se les comunicó en su día que había entre 2 y 3 interesados y que incluso habían visitado las instalaciones de San Felices de Buelna.

53 es el número de los empleados de Fundinorte para los que se tendrá que negociar una salida

Los trabajadores recibieron la noticia, de alguna forma esperada, después de semanas de incertidumbre, con el desempleo ya consumido y sin gran confianza en los mensajes de que se estaban buscando inversores. De todas formas, una vez que se les ha pedido nombrar a sus representantes en la mesa negociadora lo han hecho y a partir de la próxima semana, y según las cuestiones que planteen los administradores concursales y la propia empresa, decidirán su postura y posibles actuaciones.

Menos actividad y deudas

Los planes con los que nació Fundinorte, tras ser comprada por el Grupo Vela y contar con el apoyo del Gobierno regional a través de Sodercán y del ICAF (Instituto de Finanzas de Cantabria), no se han cumplido en absoluto. Tras iniciarse la andadura en 2016 se esperaba que 2017 fuera un año importante de actividad. Sin embargo, parece que las ventas totalizadas ese año apenas rebasaron los 967.000 euros, una suma que representa el 18,6% de los 5,1 millones estimados en el presupuesto inicial para ese ejercicio. De todas formas, las previsiones se fueron modificando a la baja tanto en marzo como en octubre del pasado año, al descender a 4,1 millones y 1,19, respectivamente. El Gobierno, por su parte, comprometió 3,3 millones de euros.

Hay que recordar que la empresa pidió a Sodercán más fondos para apoyar el plan de viabilidad. La sociedad pública estaba dispuesta a aportar hasta 352.000 euros siempre que el Grupo Vela suscriba tres compromisos firmes: regularizar las deudas vencidas e impagadas generadas durante el presente año (estimadas en algo más de 600.000 euros sólo hasta marzo de este año); presentar un plan industrial que permita alcanzar una producción de al menos 400 toneladas al mes y presentar un plan comercial que acredite el ritmo de recuperación de clientes en base a pedidos en firme.

La actuación de Sodercán se iba a concretar en dos intervenciones. Una inicial, consistente en el desembolso de los 125.000 euros que aún están pendientes del préstamo de un millón de euros establecido, condicionado siempre al compromiso del Grupo Vela de regularizar la deuda vencida e impagada y una segunda operación basada en el análisis de la viabilidad y solvencia financiera de las empresas al objeto de estudiar una posible financiación adicional de hasta 225.000 euros condicionada también al compromiso de Fundinorte de regularizar la deuda.

En cuanto al futuro de la plantilla, que se empezará a negociar la semana que viene, en su día se indicó que 12 de los 53 empleados podrían acceder a prejubilaciones y que los demás tendrían que ser recolocados, en el caso de que se logre un acuerdo con este compromiso, como ya se ha venido reivindicando.

La historia de un segundo fracaso industrial

El fracaso del plan industrial de Fundinorte se une al primero que se vivió como Greyco y de la mano de Frenos Iruña que claramente se desentendió de la planta cántabra. Sin embargo, las perspectivas no eran malas y ya que se contaba con maquinaria más moderna y una plantilla que conocía un producto en un sector que es el de la automoción que sigue en auge y que tiene peso en la región.

La historia más reciente de Greyco hasta llegar a Fundinorte comienza en 2008 cuando la compra Frenos Iruña. Sodercán participó entonces ya del proceso como lo ha hecho también en el segundo proyecto industrial que ha fracasado.

En 2015 la situación era ya muy complicada. La plantilla comienza el año con una la huelga por impagos e inicia un amplio calendario de movilizaciones. En el mes de marzo la empresa entra en concurso de acreedores y en agosto de ese mismo año se firma un preacuerdo entre Urdaneta y el Gobierno de Cantabria que, finalmente, no fructificó. Desde entonces se suceden los acontecimientos y desde Sodercán se buscan nuevos inversores hasta llegar al Grupo Vela.

Los actuales propietarios se dedican fundamentalmente al transporte y a la logística. Fundado en 1987, se amplió en 1990 con la creación de Jesvefe , y en 2009 culminó su primera etapa de crecimiento con la adquisición de Transportes Bárcena y Bárcena Transportes Químicos, que tienen a Solvay como uno de sus principales clientes. Su flota está integrada por más de 60 vehículos.

La adquisición de Fundinorte se la planteó Vela como un intento de diversificar sus líneas tradicionales de negocio.