Las puertas del Dueso se abren para recibir y rehabilitar a 'Lenon'

'Lenon', arropado por los voluntarios de la asociación, a las puertas de su nueva 'casa'. /
'Lenon', arropado por los voluntarios de la asociación, a las puertas de su nueva 'casa'.

La asociación Galgos de Casa llevó ayer a un nuevo perro a la prisión para que los internos trabajen con él y le ayuden a superar sus miedos

Ana Cobo
ANA COBOSantoña

Las puertas del penal de El Dueso se abrieron ayer, a media tarde, para recibir a 'Lenon'. Durante los próximos meses la prisión será el nuevo 'hogar' de este galgo. Allí, va a ser rehabilitado y reeducado por varios reclusos que trabajarán con él su conducta y le ayudarán a superar los miedos y traumas que arrastra tras una dura vida de maltrato, caza y abandono.

'Lenon' entra para cubrir el hueco de 'Rapid', que salió el pasado agosto de esta prisión con su familia de adopción gallega, tras ser el primer perro reinsertado por los internos dentro del programa 'Dos vidas y un día', diseñado por la Asociación Protectora Galgos de Casa con el apoyo de los servicios sociales del penal. Se trata de una iniciativa, pionera a nivel mundial, que busca que los animales e internos se aporten mutuamente. Los galgos les enseñan a ellos a ser mejores personas y los reclusos se vuelcan en el aprendizaje y la socialización del can para prepararle para su futura adopción. Un 'papel' que les motiva y les hace sentirse útiles. Los resultado obtenidos con esta terapia están siendo «excelentes».

'Lenon' viajó hasta Santoña arropado por ocho voluntarios de la asociación. «Es un cambio grande porque lleva dos años con nosotros y hemos querido acompañarle en el que será el primer día del resto de su vida», explica Eva Ceballos, presidenta de Galgos de Casa. Tiene seis años y ya ha comprobado lo crueles que, a veces, pueden ser las personas. «Lo dejaron en una perrera de Aranjuez porque se partió la cola por la mitad. Eso, en los galgos es un drama. El rabo actúa como timón en las carreras y al partírselo pierde el sentido del equilibrio, los giros, la precisión... y se desentienden de ellos».

Tras el aviso de la perrera, lo recogieron y con el cariño y el cuidado de los voluntarios se ha convertido en un perro «sociable, simpático y cariñoso». Lo que ocurre, dice Ceballos, es que «tiene ansiedad por separación». Es una patología derivada de haber sido abandonados, por la cual una vez que se les trata bien y tienen una vida estupenda, temen perder esa situación. «Para ellos es una incertidumbre tremenda. Es una enfermedad que se manifiesta en que no se separan de ti para nada».

Esto es lo que van a tener que tratar los internos con el can para que en el futuro esté listo para buscarle una familia que lo quiera, como ocurrió con 'Rapid'.

Los voluntarios presentaron a 'Lenon' a los internos que participan en el programa de rehabilitación y les dieron las pautas que tienen que seguir para que supere su trama. No obstante, ellos acudirán cada cierto tiempo a supervisar la tarea. El perro, a pesar de estar en un entorno desconocido, congenió nada más llegar con sus nuevos 'padres'. Además, en el Dueso se reencontró con Red. El otro galgo -siempre hay una pareja- con el que se están volcando ya que sufre pánico al ser humano. «Estaba degradado emocionalmente y gracias al trabajo de los reclusos ya le llamas y se acerca, te coge de la mano... Es un perro que les ha calado muy hondo y con el que también están haciendo una labor estupenda».

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