La felicidad, una apuesta ganadora

Un momento de los talleres del evento Buscando Sonrisas./Roberto Ruiz
Un momento de los talleres del evento Buscando Sonrisas. / Roberto Ruiz

La segunda edición del congreso de valores Buscando Sonrisas acogió en el Palacio de Festivales a 1.600 estudiantes de la región, que aplaudieron las ponencias del actor y rapero El Langui, el doctor Íñigo Morán y el cantante de Maldita Nerea, Jorge Ruiz

Javier Gangoiti
JAVIER GANGOITISantander

Muchos no podían evitar susurrar entre sí, desde su asiento en el patio de butacas del Palacio de Festivales de Santander, antes de dar comienzo la segunda edición del Congreso de Valores de la asociación Buscando Sonrisas. Musitaban sobre el encuentro del año pasado, el primero, ese del que habían oído maravillas en boca de amigos, y conocidos de los mismos, al salir por la puerta del teatro tal día como este jueves, en 2018. Pero los 1.600 estudiantes de cuarto de la ESO y primero de Bachiller guardaron silencio en cuanto el reloj dio las nueve y media de la mañana, dando paso a cuatro horas de emociones, música, diversión y aprendizaje. Una cita que, otro año más, llenó el palacio de talento, al tiempo que desbordó a los asistentes con la importancia de los valores éticos fundamentales. Un objetivo final: «Poder ser felices y hacer más felices a los demás y ayudar a los que más lo necesitan».

El lema del congreso lo adelantaba el presidente de Buscando Sonrisas, Nacho Quijano, antes de corroborar el mismo resultado que el año pasado: un éxito que permitió a los estudiantes cántabros alternar las risas con periodos de reflexión. Ocurrió desde la primera hasta la última ponencia, sobre todo cuando una veintena de voluntarios de la asociación Buscando Sonrisas revivió sus experiencias en diferentes centros de la región. Hubo un nombre, eso sí, que se encargaron de repetir una y otra vez. El de su mentora y coordinadora del colectivo, Encarna Fernández, que devolvió la alabanza a sus discípulos: «Tenemos una relación muy cercana entre nosotros, y el trabajo de los jóvenes es admirable. A veces terminan el voluntariado a las seis de la mañana, y nadie les obliga», aseguró la representante, que invitó a contactar con la agrupación benéfica: «Hay tiempo para todo».

Cada uno de estos jóvenes guarda una historia diferente detrás, pero el resultado es siempre el mismo. «Es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida», concluía Patricia Bernó, de 27 años, en uno de los descansos del espectáculo. Ingeniera cuando no ayuda en la asociación, cada sábado encuentra una nueva razón para ayudar en la planta de pediatría del Hospital de Valdecilla. «Mientras juego a las cocinitas o al pilla pilla con los niños, me olvido de los estudios, del trabajo y de todos los agobios». Lo mismo le ha ocurrido a Claudia Trueba que, a sus 18 años, ya acumula tres acompañando en el mismo centro a las personas mayores. «Hacemos manualidades, cantamos, jugamos al bingo», declaró con una sonrisa de oreja a oreja.

Superación, esfuerza y responsabilidad

El rapero y actor El Langui fue el encargado de poner en pie al público por primera vez. Y lo hizo reivindicando la importancia del «respeto, la superación y el esfuerzo» en la construcción de su futuro. Era sólo el principio del espectáculo. El médico Íñigo Morán recogió el testigo del mensaje y desarrolló la charla 'La vida es la mejor fiesta'. El balear es doctor del 061 en Mallorca, y relató su experiencia como profesional de emergencias en localidades como Magalluf, tristemente célebre por los incidentes relacionados con el alcohol y las drogas durante el verano. Morán abordó las causas, las consecuencias y la forma de proceder frente a estos episodios e invitó a los jóvenes a meditar sobre los riesgos a los que se exponen con este tipo de prácticas. «Sólo el verano pasado, hemos atendido a 15 jóvenes lesionados tras realizar balconing», aseguró.

La calurosa acogida que dio el patio de butacas al último ponente de la jornada demostró el alto nivel de la jornada. Jorge Ruiz, vocalista de Maldia Nerea, desarrolló la ponencia '' El origen de la confianza&#39' una charla en la que expuso su experiencia y la necesidad de encontrar las vocaciones de cada uno, paso fundamental para conocer la pasión o, dicho en sus propias palabras, «el mejor aliado para hacer que cada uno sea dueño de su propio destino».

Fue el cierre de una jornada divertida, dinámica y con una cuidada presentación. Mario San Miguel, cantautor y poeta cántabro, se encargó de conducir e hilar cada parte del show. Introdujo risas, reflexiones e interactuó con el público en todo momento. Por su parte, la banda Piloska se encargó de amenizar la velada con diferentes actuaciones a lo largo de la mañana. Lo mismo que la artista Didi Rodan, que aprovechó uno de los recesos de la jornada para crear obras de arte efímeras sólo con arena, además de ofrecer una charla sobre la infinidad de oportunidades y talentos de cada uno.