El Papa expulsa del sacerdocio al excardenal McCarrick por pederasta

El Papa expulsa del sacerdocio al excardenal McCarrick por pederasta

Francisco aplica una medida de una dureza nunca vista a cinco días de que comience en el Vaticano la histórica cumbre sobre protección de menores

DARÍO MENORCorresponsal. Roma

Theodore McCarrick, arzobispo emérito de Washington y durante décadas uno de los hombres más influyentes de la Iglesia católica en Estados Unidos, recibió este sábado el máximo castigo que contempla el derecho canónico para un sacerdote: la dimisión del estado clerical. Expulsado el pasado julio por el papa Francisco del Colegio Cardenalicio por un episodio de pederastia, el proceso concluido en la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) por otros casos de abusos ha llevado a McCarrick a convertirse en el primer eclesiástico que pasa de cardenal a laico en la historia contemporánea de la Iglesia católica.

El antiguo Tribunal del Santo Oficio informó este sábado por la mañana de que el pasado 11 de enero emitió el decreto conclusivo del proceso penal al antiguo arzobispo de Washington, en el que se le consideraba culpable de abusos sexuales cometidos con menores de edad y adultos durante la confesión y de violación del sexto mandamiento ('No cometerás actos impuros'). Estos delitos y pecados contaban además con el agravante del abuso de poder, por lo que se le imponía la dimisión del estado clerical.

McCarrick tuvo oportunidad de presentar alegaciones a la condena, que fueron examinadas en la reunión de la CDF celebrada el pasado miércoles, en la que se decidió confirmar le pena. El interesado, que está desde el pasado verano recluido en un monasterio de Kansas, donde lleva una vida de oración y penitencia, fue informado este sábado de la sentencia definitiva, que «no puede ser sujeto de ulterior recurso», confirma la nota del antiguo Tribunal del Santo Oficio Santo Oficio.

Estado laical

Acosador de seminaristas y de jóvenes sacerdotes, McCarrick es el gran símbolo de la crisis por la pederastia que ha sacudido a la comunidad cristiana en Estados Unidos. Al conseguir que el octogenario abusador pase a ser 'reducido al estado laical', como define el derecho canónico esta pena, Jorge Mario Bergoglio trata de mostrar que se acabó la época en la que la jerarquía eclesiástica protegía a los sacerdotes y obispos que vejaban a los menores.

El final del 'caso McCarrick' llega a cinco días de que comience en el Vaticano un histórico encuentro con los presidentes de los episcopados del todo el mundo para tratar la crisis de los abusos sexuales a menores. Nunca en la Iglesia se había organizado una cumbre de estas características, con la que Francisco trata de que cale en todas las comunidades locales que se ha acabado la época del encubrimiento a los abusadores. El Papa es consciente de que se juega su pontificado y la credibilidad de la Iglesia con la manera en que se afronta esta lacra.

La condena a McCarrick supone que no podría administrar los sacramentos, presentarse o vestir como un sacerdote, ni recibir asignación económica alguna por parte de instituciones de la Iglesia.