El logo de la "vergüenza"

Varios de los logos presentados al concurso del Gobierno.
Varios de los logos presentados al concurso del Gobierno.
  • Los profesionales del diseño muestran su malestar por el concurso abierto a cualquier persona para crear la nueva imagen del Ejecutivo cántabro y que se ha llenado de propuestas de dudosa calidad en la recta final de la elección, que está en manos de una votación popular y un jurado

¿Cuánto cuesta hacer una foto digital? ¿Cuánto cuesta escribir un libro? Todo depende de lo que uno entienda por costar, es decir, si se atribuye al esfuerzo o al precio. ¿Pero cuánto cuesta pensar? ¿Imaginarse un logo, por ejemplo, una pequeña pieza que represente en apenas unos trazos la identidad de lo que representa? Según el Gobierno de Cantabria, su futuro logo cuesta 3.000 euros, según los profesionales del sector, “esa cantidad es un timo”. Sin embargo, lo enconado del debate que estos días mantienen ambas partes no está (sólo) en el cuánto sino en el cómo, ya que el concurso convocado por el Ejecutivo cántabro con el fin de diseñar su identidad corporativa es que está abierto a cualquiera que quiera diseñar un logotipo utilizando como base el escudo de Cantabria. Si la convocatoria ya puso en solfa al sector, tras ver las 102 obras aspirantes el clamor se ha convertido en motivo de mofa, con memes que ya hablan incluso de un 'Ecce Logo'. “Comprendo el malestar, tiran por su sector, pero el planteamiento del concurso hubiera sido muy diferente si estuviéramos en otro escenario económico y hay que renovar la imagen corporativa”, explica Bernardo Colsa. Pero, ¿cuál es el coste de hacerlo? Nuevamente, depende de lo que uno entienda por costar.

“He visto la mayoría y no me quiero hacer mala sangre, y aunque está claro que alguna claramente se ve que es de profesionales, la mayoría es de aficionados”, dice Javier Gandarillas, responsable de cuentas de Jesús Vázquez Comunicación. En esa línea se coloca el diseñador Nacho López Bengochea, del estudio 7Pies: “Es una vergüenza que el logo de un gobierno lo haga un aficionado que no sabe diferenciar entre un logo y un dibujo. Llevo 17 años de profesional y me cuesta mucho hacer un logotipo como para que se atreva a abordarlo cualquier aficionado, como si yo me atreviera a diseñar un edificio”, dice en consonancia con otro colega, Emmanuel Gimeno, de Creando Estudio Gráfico: “Los concursos públicos para hacer una carretera o un edificio invitan a empresas que están establecidas legalmente, en cambio el diseño lo tratan como si fueran meros dibujos, así que eso es lo que han recibido”.

A la vista de los resultados, la polémica invita a reflexionar sobre la idoneidad de esta forma de convocatoria que desde el Ejecutivo defiende su responsable, Bernardo Colsa: “No hemos hecho un concurso al uso”, admite. Y basa esta decisión en tres cuestiones. En primer lugar, porque la “creatividad de los autores está limitada” al estar supeditado el diseño al escudo de Cantabria. En segundo lugar, para “dar una oportunidad a todas esas personas que no se dedican profesionalmente a ello aunque hayan estudiado diseño gráfico y que les puede servir de espaldarazo a su carrera”. Y por último, a la coyuntura económica: “No podíamos convocar un concurso por más dinero”, y cita como ejemplo el convocado en Canarias, “que también se adjudicaba por 3.000 euros”.

Lejos queda el montante de 100.000 euros del concurso convocado en 2008 por el Ejecutivo regional para renovar su imagen corporativa y que quedó desierto. “La diferencia con aquel es que entonces sí se pedía el manual de imagen corporativa y en este concurso sólo buscamos el logotipo”, admite Colsa, que pone en manos de la Imprenta Regional el desarrollo de dicha imagen en todos los elementos en los que se van a incluir como papelería, membretes, fichas de la Biblioteca, historias clínicas de Valdecilla...”. Además, insiste, “los formatos que estipulan las bases exigen cierto conocimiento de herramientas de diseño gráfico”, pero cabe preguntarse si es un mínimo real como para delegar la representación estética de todo un Gobierno.

¿Y por qué no se presentan?

“Un logo no tiene que ser bonito o feo” sino que tiene que funcionar, contar y contener la historia de lo que representa, en este caso la personalidad del Gobierno de Cantabria. ¿Y eso puede conseguirlo cualquiera? “Cuando te dicen 'eso lo hace cualquiera con un ordenador' no sabe los años de formación que lleva, las capacidades técnicas que requiere el diseño de un logotipo... conlleva infinidad de cosas de las que carecen la mayoría de las propuestas”, subraya Gandarillas, que no se ha presentado al concurso porque no estaba de acuerdo con esa bases: “Abrir un trabajo profesional a cualquier persona es una forma de desprecio hacia una disciplina como el diseño”.

María José Arce, artífice de la web y la imagen corporativa del MAS (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander), tampoco se ha presentado: “El diseño no es un juego, es una profesión y no lo tratan así, por eso no he participado. Cuando te dicen eso de 'preséntate, que no te cuesta nada' es ofensivo. ¿Cómo que no te cuesta nada, el coste de la luz, el ordenador, mi formación y sobre todo mi tiempo... Se piensan que eso lo haces en cinco minutos, pero pensar y crear cuesta, y muchísimo. Cuando hice el logo para el MAS tardamos un año y lo que más tiempo me llevó fueron las entrevistas con el director, Salva Carretero, para comprender e investigar la historia del museo”.

“De las propuestas hemos abierto sólo el dibujo, no la plasmación del dibujo en los soportes”, dice Bernardo Colsa, ahí se verá si contienen lo necesario para convertirse en el logo final. A partir de ahora, las 102 obras seleccionadas pasarán por el filtro de la votación pública, será finalmente un jurado el que decidirá cuál será la encargada de representar al Gobierno de Cantabria, un jurado que también denuncian su falta de rigor en su formación: “No hay diseñadores profesionales, José Ramón Sánchez es una gran figura y un referente, pero en dibujo, y los funcionarios de la Imprenta son técnicos, no diseñadores profesionales”. Difiere en este punto también Colsa: “Los técnicos de la imprenta regional son diseñadores gráficos que diseñan libros y páginas web del Gobierno. La diferencia es que son diseñadores que no han desarrollado su carrera en el ámbito privado sino en lo público, son colegas del sector”.

polémico concurso