El Racing se enfrentará al Athletic de Bilbao

El entrenador del Racing, Ángel Viadero (a la izquierda) y Ernesto Valverde, del Athletic de Bilbao.
  • Tras el sorteo, la Cultural Leonesa jugará con el Real Madrid y el Hércules con el Barça

  • El partido de ida se disputará en los Campos de Sport entre el 29 de noviembre y el 1 de diciembre y el de vuelta, en San Mamés entre el 20 y el 22 de diciembre

El Racing se enfrentará al Athletic en los dieciseisavos de final de Copa. Los verdiblancos regresarán así a Bilbao y debutarán además en el nuevo San Mamés reeditando la larga rivalidad vecinal con los bilbaínos, aparcada desde el descenso de los cántabros. El vicepresidente del Córdoba, Javier Jiménez, fue quien adjudicó el rival al Racing en un sorteo muy largo para los racinguistas, puesto que su bola se resistió a salir y los cántabros quedaron para el final, conscientes ya de que no les tocaría un rival de Liga de Campeones, sino uno de Liga Europa, una vez agotados los de Champions.

El partido de ida se disputará en los Campos de Sport entre el 29 de noviembre y el 1 de diciembre, como establecía el propio sistema de emparejamientos para el equipo de menor categoría. Una estrategia que persigue propiciar la mejor entrada posible al no correrse el riego de que la eliminatoria llegue decidida a un hipotético segundo partido en el estadio del equipo más modesto. En consecuencia, el partido de vuelta se celebrará en San Mamés entre el 20 y el 22 de diciembre.

Al margen de la decepción que ha supuesto no enfrentarse a Barcelona o Real Madrid, por los importantes ingresos por taquilla y televisión que se preveían en caso de enfrentarse a uno de los dos grandes, el Racing recupera un partido contra uno de sus rivales históricos. Además de su vecindad e histórica coincidencia, durante los últimos veinte años hasta el descenso de categoría de los cántabros ambos equipos habían protagonizado partidos de gran rivalidad y ambiente, con masivos desplazamientos en ambos sentidos.

Ya durante el cambio de siglo los cántabros eliminaron hasta en tres ocasiones alternas al Athletic de la Copa, la gran competición de los vizcaínos, en una de las épocas dulces verdiblancas. Fue en las temporadas 1996-1997, 1998-1999 y 2000-2001, en todas ellas en octavos de final.

El presidente del Racing, Manolo Higuera, había sido antes el encargado de inaugurar el sorteo extrayendo la primera bola, la del Toledo, al que emparejó con el Villarreal. "Somos un club de Primera División que está en Segunda B coyunturalmente, pero estamos seguros de que estamos volviendo", señaló el máximo responsable verdiblanco antes de asignar al Villarreal como rival del Toledo.

A esta ronda de dieciseisavos se incorporaban por primera vez a la competición los veinte equipos de Primera División, los cinco vencedores de las eliminatorias de Segunda (Nastic, Córdoba, Alcorcón, UCAM y Valladolid) más el Huesca, que había quedado exento, y los seis vencedores de las eliminatoria de Segunda B y Tercera (Racing, Guijuelo, Toledo, Cultural Leonesa, Hércules y Formentera, este último el único de la cuarta categoría del fútbol español).

El sorteo estaba condicionado, de modo que a los seis equipos de Segunda B o Tercera les correspondían los equipos de Liga de Campeones o, cuando se agotaran los emparejamientos, un rival de Liga Europa. Así, el Racing sabía ya de antemano que le iba a tocar en suerte un rival inmerso en competición europea, con la posibilidad de quedar emparejado con Barcelona o Real Madrid.

"Opciones mínimas"

Segundos después de conocer el resultado del sorteo, Ángel Viadero ha valorado positivamente el enfrentamiento con el Athletic de Bilbao. "Es un premio jugar con un equipo de Primera División", ha dicho el técnico del Racing.

"Las opciones que tenemos, siendo realistas, son mínimas si vemos los datos, pero esto es un juego y debemos plantearlo como una oportunidad para probarnos y para saber de qué somos capaces", ha matizado.

Nunca se sabe. Y no hay que tirar la toalla hasta el último momento. Lo que está claro es que será un "gran partido" y "muy bueno" para la entregada afición ambos clubes. "Sería la leche que pasaramos la eliminatoria".