Una hambruna que no cesa

Una hambruna que no cesa
LOF

El Racing no logra pasar del empate en Tudela y se complica su participación en el play off

SERGIO HERREROTudela

Era un día para recoger la cosecha. Para probar el producto. El Racing, vestido de verde vivo, debía mostrar en el terreno de Tudela si lo sembrado por Carlos Pouso en estos más de dos meses al frente del equipo ha logrado que germine en algo comestible. En plena Fiesta de la exaltación de las verduras de la localidad navarra, la renqueante carretilla montañesa se marchó prácticamente vacía. Una hambruna que no cesa. El Racing tuvo ocasiones para ganar, pero también para perder. Un penalti detenido por Iván Crespo en la segunda mitad evitó un desastre completo.

0 Tudelano

Pagola, Delgado (Iñaki Jiménez, min. 82), Andrés Barrera (Jesús Lalaguna, min. 84), Meseguer, Sergio Martínez, David Lázaro, Pablo Lizarraga, Ibai Ardanaz, Ion Vélez (Juan Esnáider, min. 73), Óscar Vega y Adán Pérez.

0 Racing

Iván Crespo, Adán Gurdiel, Gándara, Juan Gutiérrez, Julen Castañeda, Antonio Tomás (Jerín, min. 58), Quique Rivero (César Díaz, min. 55), Sergio Ruiz, Héber (Franco Acosta, min. 69), Borja Lázaro y Dani Aquino.

Árbitro:
López Jiménez (Comité Catalán). Amonestó a los locales Delgado, Lizarraga y Meseguer y a los visitantes Julen Castañeda, César Díaz, Gándara y Quique Rivero.
Incidencias:
Estadio Ciudad de Tudela. Césped en buen estado, en una tarde soleada que terminó nublada.
El Público:
Unos 1.000 espectadores en las gradas del estadio tudelano, de los cuales aproximadamente un centenar fueron seguidores racinguistas desplazados para acompañar a su equipo.
El detalle:
El exjugador y exdirector técnico racinguista Jesús Merino, natural de Tudela, estuvo presente en el estadio para presenciar el encuentro entre el Tudelano y el Racing.

Ante los problemas para confeccionar la línea defensiva, Carlos Pouso optó finalmente por la alternativa más natural, con el juvenil Juan Gutiérrez como acompañante de Miguel Gándara. Brotes verdes de la cantera racinguista. Por delante, el técnico vasco finalmente se decantó por un centro del campo en una especie de rombo, con Antonio Tomás como eje, Quique Rivero por delante y Héber y Sergio Ruiz por las bandas.

El Racing arrancó endeble. Inmaduro. Blandurrio. Y el Tudelano salió con la intención de merendar verde, que es bien sano. El cuadro navarro dominó e intentó poner en apuros a la bisoña defensa verdiblanca. La zaga racinguista no quería problemas. Patadón y balón a la huerta. La ley del vaso, el que tira no hace caso. A pesar de todo, el conjunto cántabro, con muy poco abono, fue capaz de sacar dos ocasiones francamente buenas. La segunda, clarísima. La primera llegó en un remate de cabeza de Dani Aquino, flojo pero ajustado al palo, que Pagola atrapó con seguridad.

Posteriormente, Sergio Ruiz sacó el tractor a pasear por la banda derecha. Se fue llevando rivales por delante. Potencia controlada. El astillerense ganó la línea de fondo y la puso atrás para que Borja Lázaro recogiera los frutos de la galopada. El remate a bocajarro del madrileño lo mandó a barbecho el meta Pagola con una gran parada.

Sin embargo, el dominio parcial del Tudelano durante gran parte de la primera mitad estuvo a punto de llevar a los navarros por delante en el marcador. Una gran jugada colectiva de los locales por la banda derecha terminó con un pase al área que mandó hacia la portería cántabra el exracinguista Adán Pérez. El balón, malintencionado, obligó a Iván Crespo a tirarse abajo para enviar a córner.

Al menos, cuando el Racing llegó al descanso ya había conseguido nivelar una contienda que había comenzado con desnivel favorable al Tudelano y bastantes más dudas que certezas en el juego del conjunto de Carlos Pouso.

Las inseguridades defensivas visitantes tenían que explotar en algún momento. En concreto, en el minuto 54. Un error de Adán Gurdiel en la marca propició una salida a la desesperada de Iván Crespo, quien cometió un claro penalti. El de Viveda se hizo grande en el mismo escenario que en el curso pasado. Levantó las manos bajo el arco y se quedó clavado como una vigorosa tomatera. A Ibai Ardanaz, en el punto de penalti, le entró la congoja. Su lanzamiento, flojo y al centro, lo repelió el guardameta.

Carlos Pouso había dado entrada a César Díaz en lugar de Quique Rivero y mandó a Sergio Ruiz a su puesto natural en el doble pivote. Sin embargo, el centro del campo ideado por el técnico vizcaíno de inicio se rompió definitivamente minutos después. Antonio Tomás cayó lesionado y fue sustituido por Jerín, que le iba a dar otro aire al equipo.

Eran malos tiempos para la cosecha racinguista. Cardos y borrajas. El equipo cántabro volvía a pasar penurias y el Tudelano apretaba de nuevo. La tuvo el equipo navarro. Un disparo de Lizarraga se marchó demasiado cruzado, entre los suspiros del cerca de un centenar de seguidores verdiblancos desplazado hasta Tudela. Poco después fue Ion Vélez quien lo intentó, pero su tiro tocó en un zaguero racinguista y se marchó por el mismo camino que el anterior.

Opciones

Y a pesar de todo, con muy poco, el Racing tuvo opciones para llevarse el triunfo. Bueno, en realidad la primera no la tuvo porque el asistente andaba con la azada rápida para cortar. Un balón rebotado en un zaguero local le cayó a César Díaz, que se plantaba solo delante de Pagola, pero el línea señaló un fuera de juego más que dudoso.

La polémica decisión arbitral espoleó al Racing, que, ahora sí, empezó a meterle miedo al Tudelano y a ser merecedor de algo más, Por fin, dejó de ser un cardo borriquero y dispuso de una ensalada de ocasiones. Tras una falta lateral colgada por Sergio Ruiz, el rechace de la defensa le cayó llovido a César Díaz. Y ya se sabe que la lluvia, en cantidade adecuadas, trae cosas buenas a la huerta. El manchego armó la pierna, pero su espectacular volea la desbarató otra vez acertado Pagola.

El Racing se mantenía entero físicamente mientras el Tudelano iba bajando sus prestaciones. Mas el arco se iba a interponer en el camino verdiblanco. Un centro al segundo palo le llegó a Dani Aquino. El remate del murciano, muy bien dirigido, se fue directamente a la cepa del poste derecho de la meta navarra. Aún tuvieron una más los de Carlos Pouso. Un centro de Dani Aquino no pudo transformarlo en gol Borja Lázaro, muy forzado, en el primer palo.

El exjugador y exdirector técnico racinguista Jesús Merino, natural de Tudela, estuvo presente en el estadio para presenciar el encuentro entre el Tudelano y el Racing.

La contienda estuvo entretenida en los últimos compases. El Racing continuó frecuentando el campo rival, mientras que el Tudelano trataba de gastar adecuadamente sus últimas fuerzas. El conjunto navarro pudo celebrar la Fiesta de exaltación de las verduras a lo grande. El recién incorporado Juan Esnáider estuvo cerca de emular a su padre. Un remate de cabeza del delantero se marchó rozando el larguero.

Entre parones, protestas, faltas y tomas de aliento el encuentro llegó a su conclusión. Y los cien valientes que recorrieron los más de 300 kilómetros que separan Cantabria de Tudela se marcharon con la sensación de que acababan de ver prácticamente más de lo mismo. Sin cambio en el menú. Actitud, sí, pero el brillo para las hortalizas de la localidad navarra, que para eso tienen una merecida fama.

Empatar en Tudela podría ser un resultado incluso positivo en otra época. No a estas alturas de la película, con la obligación de ganarlo todo. No sirve ni de aperitivo. Lo único potable del punto cosechado es que el Racing se mantiene una semana más en puestos de play off de ascenso a Segunda División. Poco con lo que conformarse. La parte alta de la clasificación se aprieta aún más. El MetroTus en hora punta. El equipo cántabro sigue a seis puntos del liderato, pero a día de hoy es mucho más importante mirar por el retrovisor, porque el triunfo –esperado aunque sufrido– del Athletic B frente al colista, Caudal, deja a los rojiblancos a sólo un punto de la estela cántabra. Con el aliento en la nuca. Ylos cachorros de león son carnivoros. Pasan de las verduras.

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