De la Serna asume que el Supremo anulará el Plan General y afronta el "peor escenario"

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El alcalde de Santander y el concejal César Díaz, en la rueda de prensa que han dado este lunes para analizar la posible anulación del PGOU. / Andrés Fernández

  • El Ayuntamiento de Santander está a la espera de que se le comunique el fallo del Supremo a favor del recurso de ARCA

El urbanismo de Santander vuelve a estar sumido en la inseguridad jurídica. El equipo de gobierno del PP se prepara para «el peor escenario». El alcalde, Íñigo de la Serna, se despertó ayer con que el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), una herramienta que había definido como «el plan de planes, un sinónimo del futuro de la ciudad, de generación de empleo y de actividad económica, de oportunidades de desarrollo para las empresas, de creación de suelo productivo para atraer nuevas inversiones», se ha convertido en una bomba de relojería. Según adelantó Voz Populi, la Sección Quinta de la Sala Contencioso Administrativa del Tribunal Supremo, compuesta por diez magistrados, ha acordado por unanimidad anular el documento y estimar así el recurso de casación interpuesto por la asociación ecologista ARCA, que calificaba de «irreal» el crecimiento poblacional previsto en el Plan (proyecta una ciudad para 260.000 personas) y consideraba no justificada la transformación de suelo no urbanizable en urbanizable. El Supremo corregiría así al fallo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria que, en junio de 2015, avaló el Plan General y rechazó el recurso de ARCA (Para consultar aquella sentencia, pinche aquí).

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Nada más conocerse la posible anulación, el alcalde compareció ante la prensa por «la magnitud» de la información. Aunque reconoció que no existía una notificación oficial del Supremo, De la Serna insistió en que estaba «dentro de lo posible», porque este tribunal ha dictado más de un centenar de sentencias en esa dirección desde 2014, y anunció que ya había pedido «informes técnicos sobre las consecuencias de esa decisión y los posibles escenarios» que se abren a partir de ahora.

Fuentes del Alto Tribunal confirmaron a este periódico que la ponencia se había celebrado, pero sostuvieron que no se había notificado resolución alguna a las partes e incluso cabía la posibilidad de que ni siquiera estuviera aún firmada. Y resta lo más importante y trascendente, conocer la letra pequeña del fallo de los jueces, es decir, si va contra la esencia de todo el documento, lo que obligaría a empezar de cero la tramitación de una norma que costó sacar adelante más de siete años, o solo se anulan determinados puntos.

En cualquier caso, el regidor anticipó que en el caso de que el Plan sea anulado en todos sus extremos, no tendrá «una afección destacada sobre una parte importante» de las actuaciones de la iniciativa privada, que no se verán paralizadas porque se sustentan en el planeamiento anterior, de 1997. También recalcó que no se ha desarrollado ninguno de los suelos urbanizables nuevos previstos en el planeamiento en vigor, ya que el de 1997 no estaba agotado y, por lo tanto, todavía hay suelo disponible, por lo que los efectos prácticos «serán prácticamente ninguno». Y, sobre las actuaciones de la iniciativa pública «van a poder tener una continuidad de manera razonable» en el caso de que se anule el Plan. «En el peor de los escenarios no habría una parálisis global del desarrollo urbano», remarcó.

No obstante, De la Serna reconoció que habrá que estudiar «caso a caso porque habrá actuaciones que no podrán continuar si se anula el planeamiento vigente hasta contar con uno nuevo», si bien no quiso hablar de ningún caso concreto hasta conocer los términos de la sentencia.