La Alameda prefiere perder plazas de aparcamiento que zonas ajardinadas

Para hacer carril bici se eliminan acera y aparcamiento de motos. Los vecinos quieren que se quiten también en esta acera los coches.
Para hacer carril bici se eliminan acera y aparcamiento de motos. Los vecinos quieren que se quiten también en esta acera los coches. / D. Pedriza

Los vecinos proponen eliminar todos los estacionamientos para coches y motos de la acera norte, «antes que tocar un solo metro de los parterres», dicen

Juan Carlos Flores-Gispert
JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

Los vecinos de la Alameda no quieren que para hacer un carril bici por la acera norte de la calle de Vargas se corte ni un centímetro de los parterres del centenario paseo. Y prefieren que se eliminen los 35 aparcamientos de coches; de esta modo, los jardines quedarían sin tocar.

Aunque puede parecer una medida extrema, los vecinos lo justifican de manera clara: «La Alameda tiene la declaración municipal de 'Jardín Singular' y hay que respetarlo. Es insustituible; a los coches podemos buscarles otro aparcamiento. Los vecinos preferimos sacrificarnos y que se eliminen 35 plazas», dice la presidenta de la Asociación de Vecinos La Alameda, Marián González. El Ayuntamiento anunció el pasado agosto que para hacer este carril bici se eliminarían mas de cincuenta plazas de moto en la calle Vargas, trasladadas a calles traseras.

La decisión vecinal también va por ahí. Que se eliminen los coches de la acera norte de la calle Vargas y que «se trasladen a otros espacios del barrio. Es cuestión de sentarse con los técnicos y el concejal de Movilidad, Ignacio Quirós, recorrer todo el barrio y sacar las plazas de donde las hay», señala González.

Pero hay más críticas vecinales a este carril bici anunciado por el concejal. Los residentes en la calle Padre Rábago rechazan que en esa calle, en Isla de Cuba y en Donantes de Sangre se eliminen más de veinte plazas para hacer la vía ciclista «cuando el carril puede discurrir por la avenida de Valdecilla, cuya acera tiene 5,30 metros de anchura y por la que cabe perfectamente. Solo habría que eliminar siete plazas de aparcamiento», dice Arnaldo Muñiz en una carta publicada por este periódico.

«A los coches les podemos buscar otro aparcamiento, pero la Alameda es insustituible»

Porque el nuevo carril bici anunciado por el Ayuntamiento, que uniría Puertochico con la explanada norte del hospital Valdecilla está en boca de todo el vecindario, desde Numancia a Padre Rábago. «Los vecinos de Padre Rábago parece que somos los paganos de todas las molestias», dice Muñiz. Otro lector ve ridículo un nuevo carril bici de Puertochico a Valdecilla cuando ya le hay, por Marqués de la Hermida a Valdecilla Sur.

Pero el deseo municipal es que Santander tenga un tercer carril bici este-oeste. Ya le hay desde Piquío por Los Castros al Parque Científico, y desde Puertochico hasta Valdecilla y Nueva Montaña. Pero se desea un corredor ciclista por el centro, que recorrería Hernán Cortes, Porticada, Calvo Sotelo, Jesús de Monasterio, San Luis, Numancia y Alameda, para acabar en el hospital.

«El Ayuntaminto prevé quitar 20 plazas de coche. Si se hace por la avenida Valdecilla se pierden 7»

Aún hay más alternativas al plan municipal. «Eliminar plazas de aparcamiento en la acera norte, y crear un buen carril de subida y bajada, de dos metros de anchura, como el resto de carriles de Santander, el más reciente el de Puertochico-Los Castros por el túnel. El plan municipal es que las bicis suban por el carril de Vargas y bajen por la calzada, junto con los coches. «Cuánto mejor un carril ancho para subir y bajar. Que los ciclistas bajan protegidos», dicen los vecinos de la Alameda.

Aunque en ningún momento el concejal Quirós, cuando presentó el nuevo carril bici, habló de cortar los parterres, los vecinos están seguros de que será necesario hacerlo. «Si los ciclista van a circular paralelos al aparcamiento en línea de los coches, hay que dejar ochenta centímetros para que se pueda abrir la puerta del vehículo, y eso obliga no solo a eliminar la acera existente de 60 centímetros sino también metro y medio de parterres y, eso, para los vecinos del barrio es inasumible», acaban la presidenta de los vecinos de la Alameda de Oviedo.

También en otras zonas

También los vecinos de Pombo-Cañadío y La Florida critican el nuevo carril bici. A los primeros les afecta la parte Puertochico-La Porticada, y a los segundos, desde el Ayuntamiento a Numancia. En un comunicado, las ejecutivas de ambas asociaciones hacen diversas críticas.

Primero, «que las bicis vayan a circular por la plaza de Cañadío, muy frecuentada tarde y noche por peatones». Y en la calle de San Luis se critica que se vayan a poner a la misma cota aceras y calzadas «porque los peatones se sentirán indefensos. Los peatones nos topamos a diario con ciclistas que no respetan las normas de circulación y a quienes vamos a pie», dice Eugenia Carpintero, de la asociación La Florida.

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