Los errores más frecuentes a la hora de preparar una copa

Varios de los utensilios necesarios para elaborar un combinado. :: roberto ruiz/
Varios de los utensilios necesarios para elaborar un combinado. :: roberto ruiz

Los vasos de tubo, el zumo de limón o el hielo casero pueden estropear un gin-tonic

Diego Ruiz
DIEGO RUIZSantander

Estropear un gin-tonic es lo más fácil del mundo. Un solo error puede echar por tierra el trabajo realizado para preparar uno de los combinados con más seguidores en todo el mundo. Es importante, en primer lugar, no utilizar, en ningún caso, ese multifuncional vaso de tubo. El gin-tonic debe servirse en una copa de balón, previamente enfriada con mucho hielo. El vaso estrecho hace que el contenido se caliente antes por el contacto del líquido con las manos y, además, por la estrechez de su boca, no permite disfrutar de los aromas que desprende la preparación.

Es necesario que la tónica no pierda muchas burbujas, por eso no se debe agitar mucho la mezcla. Existe además cierta controversia entre los profesionales sobre si es mejor dejar caer la tónica muy despacio sobre la cucharilla trenzada o hacerlo directamente sobre el hielo. Parece que lo mejor es esto último, siempre que los ingredientes estén bien fríos.

En relación a esto último, queda descartado el uso del hielo casero para preparar nuestro gin-tonic. El hielo industrial, ese que se vende en los supermercados y gasolineras, es el más apropiado si vamos a preparar la copa en casa. Y 'prohibido' también dejar restos de bebida o de hielo para la segunda copa. Se debe comenzar el proceso de nuevo, desde el principio.

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Hubo un tiempo en que era muy frecuente pedir un gin-tonic con limón exprimido. Estuvo muy de moda y aún hay consumidores que siguen con la costumbre de echar el zumo en el interior de la copa, por delante del resto de los ingredientes. Según señalan los entendidos, este es un error que no debe cometerse. El zumo de limón o de naranja hace que las burbujas desaparezcan rápidamente, quedando muy aguado el gin-tonic. Por ello, siempre es recomendable aromatizar al final la copa con corteza o piel de limón o naranja. Óscar Solana no ve nada higiénico que se 'estruje' la piel de los cítricos con la mano. Recomienda que se utilicen unas pinzas.

Es muy importante también la medida de alcohol que se vaya a utilizar. No por llenar más la copa de ginebra se logra un gin-tonic mejor. Dicen los expertos, además, que una porción justa de ginebra siempre permite una segunda copa, sin miedo a que se suba a la cabeza. Así, se recomienda una parte de ginebra por dos partes y media de tónica.

No se debe aromatizar en exceso el gin-tonic, sino queremos que pierda todo su encanto. Un toque de limón es suficiente. Finalmente se debe huir de los adornos. El gin-tonic consta tan solo de hielo, ginebra, tónica y corteza de cítrico.