El cuerpo de Celia Barquín no podrá ser repatriado antes de una semana

El hermano de Celia recibe un abrazo durante el minuto de silencio/Luis Palomeque
El hermano de Celia recibe un abrazo durante el minuto de silencio / Luis Palomeque

La universidad homenajea a la deportista cántabra mientras su novio y el marido de su entrenadora se encargan de los trámites en Estados Unidos

DM . y ÁLVARO MACHÍNSantander

La salida del cuerpo de Celia Barquín del hospital forense en el que ha permanecido desde que fue encontrado en el campo de golf de Coldwater Links es inminente, pero su traslado a España no podrá efectuarse antes de una semana. Posiblemente, el próximo jueves. Los trámites se están haciendo rápido, pero hay protocolos. La familia, según confirmaban desde la Federación Española de Golf, no tiene, en principio, intención de viajar. El novio de Celia -Carlos Negrín, estudiante de Ingeniería Aeronáutica en la universidad americana– y el marido de su entrenadora se están encargando de las gestiones con el apoyo del consulado español en Chicago, y lo más probable es que sean ellos los que vuelen con los restos de la campeona cántabra cuando, por fin, pueda volver a casa.

Esta noche

Mientras, en Cantabria se suceden los actos de duelo y recuerdo a la joven deportista de Torrelavega. Sus padres tomaron la palabra ayer para hablar de su hija una joven con «un brillo especial» y del asesinato: «¡Qué mala suerte ha tenido mi pobre! Ha sido mala suerte, la vida…», se lamentaba su madre Miriam, mientras su hermano, al frente del minuto de silencio en la puerta del Ayuntamiento de Torrelavega, pedía que se la recordara como una gran luchadora.

En Estados Unidos un representante de la Federación Española de Golf también apoya en los trámites para la repatriación. La propia Federación confirmó a este periódico que el cuerpo deberá permanecer allí por lo menos durante una semana. Esas mismas fuentes relataron que los familiares aún no han tomado una decisión respecto al siguiente paso. Si embalsaman el cuerpo de la joven para traerlo de vuelta o si la cremación se lleva a cabo en Estados Unidos. El golpe ha sido brutal y pensarán en ello en las próximas horas. Pero, en todo caso, los trámites están encauzados y no será necesario que los padres viajen a Estados Unidos (es la idea en la que estaban ayer).

Además, la propia Universidad de Iowa State (ISU) –según el relato de la Federación– ha mostrado su intención de hacerse cargo de los gastos que se generen. En este sentido, el equipo femenino de golf de la Universidad compartió en las redes sociales la creación de una cuenta en la página web GoFundMe con el propósito de recaudar fondos «para ayudar a su familia con los costes». Según la agencia Efe, anoche se habían recaudado cerca de 3.000 dólares y el objetivo era llegar a los 20.000. Incluso, ayer se especulaba con la posibilidad de que desde la institución académica concedieran a título póstumo el diploma de Ingeniera Civil por los estudios que Barquín estaba a punto de completar.

Llamada del presidente

A esto hay que añadir el mensaje que lanzó ayer el delegado del Gobierno en Cantabria, Pablo Zuloaga, que aseguró haber puesto todas las herramientas a disposición de la familia para poder repatriar el cuerpo. Según contó Zuloaga, el presidente, Pedro Sánchez, se puso en contacto con los padres de Celia para mostrarles su apoyo.

Y, entre tanto, en Torrelavega y Puente San Miguel –en realidad, en toda Cantabria– siguieron compartiendo mensajes y noticias. Se hablaba en los corrillos de las magulladuras en el rostro de Collin Daniel Richards, el presunto asesino. De la herida que trató de ocultar en su mano cuando fue detenido y de los cinco millones de dólares que le impusieron como fianza y que no impidieron su traslado a prisión. También de una posible cadena perpetua, de la ropa con sangre en su mochila o del cuchillo que encontraron en las inmediaciones... Pero, sobre todo, de la frase que, supuestamente, le dijo a otro hombre y que fue relatada el pasado martes por la Policía. Que Richards sentía el deseo de «violar y matar a una mujer» (y a eso se refería la madre de Celia al hablar de su mala suerte).

Conversaciones repetidas, por ejemplo, entre los asistentes al minuto de silencio en Torrelavega. «Lo que queremos es que todo se aclare cuanto antes y que su cadáver pueda venir para que su familia pueda darle sepultura y tenerla cerca», expresó el alcalde, José Manuel Cruz Viadero. Fue un minuto largo –en realidad dos– de duelo y también un aplauso. Igual que un día antes hicieron los vecinos de Puente San Miguel ante la casa consistorial de Reocín. Allí vivieron el primer día de los tres de luto oficial que decretaron en un Pleno el martes. El alcalde, Pablo Diestro, se puso en contacto con los padres de la víctima para preguntarles si les parecía bien que en la fachada del ayuntamiento colgaran una foto de Celia junto a un lazo negro. Ellos dieron su visto bueno (las fiestas de la localidad empiezan el miércoles y será una forma de que la memoria de la deportista esté presente).

Vigilia en Iowa

A Celia se la homenajea en casa. En todo el sentido del término. La natal, en la que vivió, y también en la que fue su residencia en los últimos años. La Universidad Estatal de Iowa celebró anoche una vigilia para que sus compañeros pudieran compartir sus reflexiones y transmitir mensajes de apoyo a la familia. Lo anunció el decano, Vernon Hurte, como el primer acto de los que se preparan allí en honor de la deportista.

La dimensión de Barquín en la institución americana trasciende a la de una estudiante. «Estoy devastado y con el corazón roto. Celia fue la víctima de un sinsentido, del acto de un extraño sin explicación a plena luz del día mientras hacía algo que amaba como era jugar al golf. Ella amaba este lugar y posiblemente ha sido la persona que más ha disfrutado de formar parte de este ciclo, de nuestro programa». Eso lo dijo Jamie Pollard, el director deportivo de Iowa State.

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