Los sindicatos docentes aceptan negociar la recuperación de la jornada reducida a partir del próximo curso

Mañanes, este martes, en la inauguración oficial del curso, y al fondo los representantes de los profesores pidiendo su dimisión. / Alberto Aja

La Junta de Personal traslada a Educación su disposición para iniciar la negociación por el calendario del ejercicio 2019-20 | Si se consigue un acuerdo, propone extenderlo a las jornadas de junio de 2019 en un clima diferente a la «crispación» actual

José María Gutiérrez
JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

La Junta de Personal Docente ha decidido comenzar a negociar la recuperación de la jornada lectiva reducida a partir del próximo curso, cuando el nuevo marco legal lo ampare, tal y como defiende la Consejería de Educación.

Así, el órgano de representación del profesorado público de Cantabria, en el que están representados STEC, CC OO, UGT y ANPE, ha registrado este miércoles ante la Administración educativa una nueva propuesta de negociación para resolver el conflicto. Es la cuarta oferta que presenta desde que estallara la crisis y con ella realiza «un nuevo esfuerzo de aproximación». «Dado que la Consejería, así como Pablo Zuloaga (delegado del Gobierno en Cantabria) han manifestado su disposición a volver a un calendario que incluya las jornadas reducidas de septiembre y junio en los colegios de Educación Especial, Infantil y Primaria, a partir del curso 2019-20, los sindicatos docentes aceptaríamos iniciar la negociación por el calendario para el citado curso, para después, si se ha conseguido ese primer acuerdo, abordar el tema de las jornadas del mes de junio de 2019 (pertenecientes al actual curso 2018/19), en un clima que suponemos diferente al de la crispación actual, al poder haberse llegado ya a un primer consenso».

Es decir, que aceptan negociar de cara al curso próximo, como pide Educación y, si se llega a un acuerdo, plantean después extenderlo a la recta final de este curso, tal y como había exigido la Junta en todas sus anteriores propuestas en lo que era el principal caballo de batalla que separaba a ambas partes.

Además, los sindicatos docentes consideran que la negociación del calendario escolar y -en su caso- posterior aprobación durante el primer trimestre de este curso, «tendría la virtud, no sólo de despejar dudas de cara al futuro, sino de adelantar el conocimiento de fechas importantes (inicio y finalización del curso, periodos no lectivos,...etc) para la planificación que muchas familias puedan realizar de sus periodos vacacionales, atención y custodia de sus hijos... En los últimos ejercicios, el calendario escolar no se ha aprobado y hecho oficial hasta junio, incluso este año hasta julio debido al conflicto, aún vigente, sobre las jornadas reducidas.

La Junta de Personal aclara que «en ningún caso» va a renunciar a la que es su «principal obligación» -representar al profesorado y defender sus intereses-, pero sí que «está dispuesta» a seguir realizando «esfuerzos» para conseguir un acuerdo. Y recuerda todos los pasos dados anteriormente. «Primero propusimos una moratoria y negociar con meses por delante, un calendario que fuese del agrado de todas las partes. La segunda propuesta se basaba en considerar lectivas las salidas extraescolares para el cómputo de horas. La tercera, ya iniciado este curso, proponía volver a la jornada reducida en junio de 2019. Y ahora presentamos esta cuarta iniciativa».

A ellas hay que sumar la que aprobó por unanimidad el Consejo Escolar de Cantabria en marzo, con los votos favorables de los representantes de las familias y del representante de la Administración, por lo que son «ya cinco» las opciones que la Consejería ha tenido para resolver un conflicto «que sólo ella ha creado».