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Exdirigentes de Podemos se revuelven contra Ordóñez por no pedir el cese de Real

En la fila de arriba, de izquierda a derecha, Rubén Gómez, José Ramón Blanco, Alberto Bolado, Juan Ramón Carrancio y Verónica Ordóñez, en el Parlamento de Cantabria, este pasado lunes./Celedonio Martínez
En la fila de arriba, de izquierda a derecha, Rubén Gómez, José Ramón Blanco, Alberto Bolado, Juan Ramón Carrancio y Verónica Ordóñez, en el Parlamento de Cantabria, este pasado lunes. / Celedonio Martínez

Bolado y Blanco creen que la diputada está actuando como «encubridora de la corrupción que investiga la justicia relativa a los contratos en el SCS»

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

No es fácil de explicar el viraje radical que ha dado en un partido que se ha vendido como el adalid contra la corrupción, que ha promovido una comisión de investigación sobre los contratos del Servicio Cántabro de Salud (SCS) y cuyos representantes habían pedido por activa y por pasiva la dimisión de la consejera de Sanidad, Luisa Real, o, en el peor de los casos, que el presidente regional, Miguel Ángel Revilla, la cesara por las irregularidades detectadas en la gestión de la cúpula sanitaria, con tres cargos exaltos cargos y un asesor investigados por la justicia. Tal vez por eso dejó completamente descolocados a todos los parlamentarios el giro copernicano que dio el lunes Verónica Ordóñez, la única representante que Podemos reconoce actualmente en la Cámara, para evitar pedir la destitución por «responsabilidad» a la misma consejera contra la que los morados, pleno tras pleno e incluso en el Debate sobre el Estado de la Región, habían cargado sin medidas tintas y a la que habían enseñado la puerta de salida. Y tal vez así se entienda la hostilidad con la que han reaccionado exdirigentes y militantes, que han salido en tromba a criticar a la parlamentaria al considerar «increíble» y «vergonzoso» que haya renunciado a unos de los principios por los que se firmó la investidura con Revilla.