La Federación de Padres acusa a los docentes de perjudicar a los alumnos

Tras el anómalo inicio del curso del pasado viernes, con los colegios medio vacíos de profesores y alumnos, hoy regresa la normalidad. /Alberto Aja
Tras el anómalo inicio del curso del pasado viernes, con los colegios medio vacíos de profesores y alumnos, hoy regresa la normalidad. / Alberto Aja

La presidenta, Leticia Cardenal, critica la decisión de los maestros de suspender las actividades extraescolares y pide al consejero Mañanes que «tome cartas» en el asunto

José María Gutiérrez
JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

La presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (FAPA) de Cantabria, Leticia Cardenal, cree que la decisión que han tomado distintos colegios públicos de Infantil y Primaria de suspender a lo largo del presente curso las actividades complementarias y extraescolares que realizaban los maestros con los alumnos traspasa una «línea roja» que «nunca» debe cruzarse: la de «perjudicar» a los escolares. «Ellos no tienen nada que ver con este conflicto», defiende Cardenal sobre el enfrentamiento que mantienen desde el pasado mayo la Consejería de Educación y la Junta de Personal Docente a raíz de la jornada lectiva reducida de septiembre y junio de los colegios de Infantil y Primaria. «Todos, los profesores, las familias, el Gobierno, escudamos nuestros planteamientos en buscar el bienestar del alumno y decisiones de este tipo lo que hacen es perjudicarlos», critica.

La responsable del colectivo que representa a los padres de la enseñanza pública pide al consejero Francisco Fernández Mañanes (PSOE) que «tome cartas en el asunto» y ponga freno a estas supresiones. Los maestros dicen que cumplirán «rigurosamente» el horario establecido en el calendario escolar, pero «ni un minuto más», dejando de lado todas aquellas iniciativas que realizaban de forma voluntaria junto a los estudiantes en horas extras. «No tiene nada que ver la jornada lectiva de los alumnos, que es de 25 horas semanales y que hasta ahora no se venía cumpliendo, con el horario de trabajo de los docentes, que es de 37,5 horas a la semana, como cualquier otro funcionario público», aclara Cardenal. «El consejero debería explicar cómo se distribuyen las horas lectivas, las complementarias, las extraescolares... Y a partir de ahí tomar las medidas oportunas en los centros donde no se cumplan», valora.

La cancelación, debatida por cada claustro de profesores, responde a la decisión de la Consejería de Educación de no considerar como lectivas o pedagógicas todas esas horas que los docentes pasan con los escolares más allá de dar clases. Esta fue una de las alternativas que la Junta de Personal planteó en junio a la Administración para encontrar una solución a la eliminación de la jornada lectiva reducida que finalmente terminó imponiendo, de forma parcial, en el calendario escolar el departamento dirigido por Mañanes.

«Esta medida traspasa una línea roja que nunca debería cruzarse: la de causar daño al alumno»

«La decisión puede desencadenar una ola de rechazo de los padres contra los profesores»

Los claustros de maestros se reunieron la pasada semana, como es habitual cada inicio del ejercicio escolar, y, entre otros asuntos, pusieron encima de la mesa esta problemática para tomar decisiones al respecto de cara a la programación del curso. Y la «mayoría», calificativo aportado por la Junta de Personal Docente, ha resuelto o bien eliminar las actividades complementarias (las que se realizan en el centro dentro del horario lectivo pero que van más allá de dar clase, como fiestas, graduaciones, funciones de danza y teatro, semanas de animación lectora...) o bien las extraescolares (las que se llevan a cabo fuera de las instalaciones extralimitando los horarios habituales, tales como excursiones, visitas, estancias de varios días en albergues...). Hay incluso quien ha acordado suspender los dos tipos de actividades. «Los claustros han decidido, sobre todo, eliminar las extraescolares, pero hay toda clase de casos. En algunos colegios se van a restringir las actividades que se realizaban en cursos anteriores al 100%, en otros al 75%, en otros al 50%...», detallaron a a este periódico desde la Junta de Personal Docente, órgano de representación del profesorado de la educación pública integrado por los sindicatos STEC, CC OO, UGT y ANPE.

«El consejero debería tomar medidas en los colegios donde no se cumplan los horarios»

Algunos de los centros ya han trasladado su decisión a las familias y otros lo harán a partir de hoy, cuando realmente se ponen en marcha las clases después de la huelga del pasado viernes. Allí donde se ha comunicado que se eliminarán las actividades extraescolares, caso del colegio Juan de Herrera de Maliaño o del Pero Niño de San Felices de Buelna, las familias se han rebelado y preparan acciones de protesta conjunta para intentar revertir la determinación. «Este tipo de decisiones pueden causar una ola de rechazo generalizada de los padres contra los docentes que no es para nada conveniente. En junio, a pesar del conflicto, el ambiente en los colegios no era raro; ahora sí. Hubo muchos padres que no entendieron la huelga el primer día del curso y ahora esto de eliminar excursiones, visitas, fiestas...», indica Cardenal.

El papel de las AMPA

La también presidenta de Ceapa pide a los maestros que no utilicen las actividades extraescolares como medida de presión ante la Consejería de Educación. Por dos razones. La primera, defiende, es que las Asociaciones de Madres y Padres (AMPA) de los colegios juegan un papel fundamental en su organización. «Nos hacemos cargo de actividades extraescolares que ofertan los centros pero que no las hacen ellos. Incluso pagando autobuses para las excursiones porque, en caso contrario, no hay otra manera de poder hacerlas. Igual también es hora de plantarnos y decir que no las vamos a hacer. Pero al final los perjudicados son los alumnos y por ahí no vamos a pasar».

La segunda razón, relata Cardenal, es que «no todos los docentes participan en las extraescolares, no se puede generalizar, sólo lo hacen algunos y eso pasa en todos los colegios». Eso sí, vería adecuado «recompensar de alguna manera» a los maestros que sí son parte activa de ellas. «Quizás con horas libres, de forma económica... Aquí tendrían todo nuestro apoyo», reflexiona.

Una «mesa de negociación» para solucionar el conflicto educativo

a eliminación de las actividades complementarias y extraescolares es el último episodio de un conflicto educativo que parece lejos de poder solucionarse vistas las posturas alejadas del consejero Fernández Mañanes y los sindicatos docentes y el cruce de reproches mutuos. «El conflicto está tan marcado que, cualquier cosa que dice el consejero, a los sindicatos no les sirve; y sobre cualquier cosa que digan los sindicatos el consejero va a tener sus reticencias», reflexiona Leticia Cardenal. En este contexto, pide una «intermediación de más arriba».

«Es un asunto muy importante que perjudica a muchos alumnos –51.300 están matriculados en Infantil y Primaria– y es el momento de que alguien ponga las cosas claras. Quizás la solución sea una mesa de negociación donde nos sentemos todas las partes hasta llegar a un consenso. En su momento podría haber sido en el seno del Consejo Escolar, pero allí ahora mismo el ambiente tampoco es el más adecuado para ello. Y en esa mesa deberían estar presentes miembros del Gobierno, el secretario general del PSC-PSOE Pablo Zuloaga... Con el consejero solamente no sirve, con él a la cabeza será muy difícil encontrar una solución», reflexiona.

Y es que la presidenta de FAPA considera que «lo único» que ha hecho Mañanes a lo largo del conflicto nacido en torno a la jornada reducida «es tergiversar más todo y llevarlo a un enfrentamiento mucho más grande». «La decisión final fue la peor:no ha beneficiado ni contentado a nadie. A cada parte le decía lo que quería oír y luego hacía lo contrario. Se podría haber solucionado mucho más fácilmente», afirma.

Cardenal no quiso entrar a valorar la huelga de maestros del viernes que condicionó el arranque del curso, la tercera desde que surgió la problemática. «Están en su derecho de hacer las que consideren oportunas como colectivo», indica. Pero sí quiso matizar que la escasa presencia de escolares en las aulas –un 20% según la Junta de Personal– no significa un apoyo explícito de las familias al paro. «Muchos alumnos no fueron a clase el viernes porque muchas familias habían reservado vacaciones para estos días porque en un principio las clases iban a comenzar el día 10», subraya.

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