Un puente que recuerda al verano

Las principales calles de Santander se llenaron de gente durante el día festivo. /Roberto Ruiz
Las principales calles de Santander se llenaron de gente durante el día festivo. / Roberto Ruiz

Miles de turistas disfrutan del largo fin de semana y de los atractivos de la región | Los hosteleros ya vaticinaban el lleno en sus establecimientos gracias al buen tiempo y al viernes no laborable

Ángela Casado
ÁNGELA CASADOSantander

Las calles céntricas estaban más transitadas de lo habitual y recordaban al verano. Multitud de personas paseaban con helados, ropa fresca y gafas de sol, despreocupados ante los días de descanso que aún les quedaban por delante. Los turistas se delataban por los mapas y las guías que llevaban en la mano, aunque muchos hacían uso de aplicaciones móviles para orientarse y descubrir qué lugares visitar. Ya a mediados de semana, los hosteleros vaticinaban que el puente del Pilar sería un éxito en cuanto a volumen de visitantes porque muchos alojamientos rozaban el lleno. La clave, aseguraban, son el buen tiempo y que el festivo coincidía con el viernes. Un puente corto que propicia las escapadas.

Raquel Ferrándiz y David Zúñiga llegaron la madrugada del viernes a Santander desde Alicante. A mediodía, ya recorrían los Jardines de Pereda y se fotografiaban en cada monumento que encontraban. «Lo que hemos visto nos ha encantado, pero todavía tenemos muchas cosas pendientes», aseguraba Ferrándiz. Ir en barco hasta Somo, visitar Cabárceno y andar por los Picos de Europa eran algunas de ellas. Sin olvidarse de la gastronomía. «Quiero probar el cocido montañés y el lebaniego, ¡Uno hoy y otro mañana!». El menú idóneo para recargar la energía. El Palacio de la Magdalena era la localización que más ganas de ver tenía Víctor Isidro, que llegaba ayer desde Madrid. «Lo he visto en varias series y parece muy bonito, quiero contemplarlo en directo», explicaba. Su intención era aprovechar el viernes para visitar monumentos al aire libre y dedicar el sábado a «espacios cerrados, como el Centro Botín». En términos alimenticios, se decanta por el pescado y el marisco. «Iremos a comer a algún restaurante del Barrio Pesquero», indicaba.

«Vamos al Palacio de la Magdalena porque nos gustó en varias series y queremos conocerlo» Víctor Isidro | Turista

Las cámaras y los teléfonos móviles se veían en cada esquina. Cualquier escenario era apropiado para inmortalizar a familiares y amigos. Los autobuses turísticos que recorren la capital cántabra también transportaban más pasajeros de lo habitual. En las paradas, muchos turistas se acercaban a preguntar. «He venido muchas veces pero nunca me he subido, igual me animo a ver si me enseñan algún rincón desconocido», comentaba Fernando Agudo, que había llegado la noche del jueves desde Zamora. «También vamos a visitar Liébana, que es uno de los pocos sitios que todavía no conocemos». A la hora del vermú, las terrazas estaban abarrotadas de gente -autóctonos y turistas- cogiendo fuerzas para continuar paseando por la tarde. Aunque la temperatura era inmejorable, «preferiríamos que parase un poco el viento», apuntaba Agudo.

«Quiero visitar Cabárceno, andar por los Picos de Europa y comer cocido montañés» Raquel Ferrándiz | Turista

La temperatura más alta de la región se registró este viernes en Bárcena de Cicero, donde se alcanzaron los 28,3º. Castro Urdiales, Santander y Ramales de la Victoria también se acercaron a esos valores, aunque este sábado se superarán en puntos como Torrelavega, que rondará los 30º. El cielo estará despejado y con pocas nubes durante gran parte de la jornada, aunque a partir de la tarde-noche se producirá un descenso de las temperaturas que coincidirá con el cambio de viento de procedencia sur a oeste. Entre el mediodía y la noche, los valores caerán en torno a los diez grados a la vez que las zonas nubosas cobran más protagonismo. El domingo ya será inevitable. La probabilidad de lluvia rondará el 90% a lo largo de todo el día y las máximas no llegarán a los 20º.

 

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