Los alumnos que superen el Bachillerato antiguo estarán exentos de selectividad

Estudiantes de Miranda de Ebro (Burgos) realizan la última prueba de selectividad.
Estudiantes de Miranda de Ebro (Burgos) realizan la última prueba de selectividad. / Avelino Gomez
  • Los exámenes de las dos materias opcionales, que solo cuentan para subir la nota de acceso a la Universidad, vuelven a ser voluntarios

Los alumnos que este curso logren su título de Bachillerato con el currículo antiguo, el de la LOE, podrán matricularse en un grado de educación superior sin necesidad de realizar la prueba de acceso a la Universidad, una prueba obligada para los demás estudiantes de segundo que superen la etapa formativa con el currículo implantado este año, el de la vigente ley educativa, la Lomce.

Así lo contempla, como una medida «excepcional» solo para este ejercicio, el borrador de orden ministerial que establece cómo serán las pruebas finales de ESO y Bachillerato del curso 2016-2017, que se aprobará en pocos días, una vez supere el martes el dictamen preceptivo del Consejo Escolar del Estado. La orden diseña las pruebas de este curso de acuerdo al contenido y los cambios del decreto-ley que paralizó las reválidas y recuperó la selectividad, que el Consejo de Ministros aprobó el viernes tras pactarlo con la oposición, los rectores y las comunidades autónomas.

La orden, en su disposición adicional tercera, indica que los alumnos de segundo que este año aprueben las asignaturas LOE que le quedaron pendientes el pasado, y que cursan según el antiguo currículo, «no necesitarán superar la evaluación final de Bachillerato para el acceso a la Universidad». La razón de la excepción es que tendrían que examinarse en la nueva selectividad de temarios que no han cursado. La nota con la accederán a la carrera universitaria será la calificación final de etapa, la media aritmética de las notas de Bachillerato.

No obstante, la misma orden indica que estos alumnos «podrán solicitar presentarse si lo desean» a la prueba. Se enfrentarían a preguntas sobre temarios nuevos, pero tendrían la oportunidad de subir nota y aumentar las posibilidades de entrar en el grado elegido. La orden no lo indica, pero la idea de ministerio y consejerías es aplicar igual excepción por este curso, y por idénticas razones, a los titulados en Bachillerato (LOE) en el curso 2015-2016 que no lograron superar la anterior prueba de acceso a la Universidad.

La orden incorpora otras dos novedades. La primera, que hacer o no los dos exámenes de asignaturas de opción en la prueba final de Bachillerato volverá a ser algo voluntario, como ya ocurría en la PAU. Tanto el decreto-ley como la orden dicen que los únicos exámenes obligados son los de las cuatro materias troncales, las tres generales –Historia de España, Lengua Castellana y Literatura, y primer idioma extranjero (cuatro donde hay lengua cooficial)– y la de modalidad –Latín, Matemáticas o Arte, según el itinerario–. Son las materias cuya media (siempre que supere el 4) permite aprobar la prueba, y que fijarán la nota de acceso a la Universidad en media ponderada con las de Bachillerato, en una proporción de 40% para las primeras y 60% para las segundas, que siempre deberá superar el 5. Las pruebas que otorgan la nota de 0 a 10.

«Los alumnos que quieran mejorar su nota de admisión (a la Universidad) –aclara el decreto– podrán examinarse de, al menos, dos materias de opción del bloque de las asignaturas troncales de segundo». Estos exámenes ahora voluntarios, de los que como se ve podrían autorizarse más de dos, son los que permitirán, según las tablas de poderación de las universidades, subir la nota entre 10 y 14 puntos –nunca bajarán la general– y ganar posibilidades de entrar en el grado deseado.

Tres o cuatro días de examen

La tercera novedad es que la evalución final de ESO, ahora muestral (sin valor académico ni reflejo en el expediente y solo a realizar en algunos colegios), pasará de examinar sobre seis materias a hacerlo solo de cuatro. El diseño original establecía una evaluación con siete pruebas, las cuatro troncales generales –Geografía e Historia, Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas y primera lengua extranjera–, dos troncales de opción según itinerario, y otra a elegir de las específicas cursadas. El ministerio ofreció a las comunidades el 11 de noviembre dejarlo en seis (retiró la específica) y el decreto pactado con los consejeros el 28 de noviembre, y aprobado el viernes, lo ha reducido solo a las cuatro troncales generales.

La orden que regulará las pruebas de este curso, que se aprobará en breve, no dice cuántos días durarán los exámenes de acceso a la Universidad. Lo deja a criterio de los responsables autonómicos y los rectores. Solo indica que «durarán un máximo de cuatro días», cinco si es territorio con lengua cooficial. No obstante, dado que son seis exámenes, igual que en la PAU, en más de una autonomía podrían volver a ser tres días.

El borrador confirma todo lo ya acordado con los consejeros. Que ninguna autonomía tendrá obligación de hacer prueba oral de idiomas ni de introducir preguntas tipo test en los cuestionarios (que ocuparán un máximo del 50% si se usan), y que cada examen durará 90 minutos.

La nueva prueba de acceso a la Universidad tendrá dos convocatorias. La ordinaría, que tiene que celebrarse antes del 10 de junio de 2017 y publicar los resultados antes del 24. Y la extraordinaria, que podrá hacerse en julio o en septiembre. En el primer caso, debe acabarse antes del 8 de julio (con resultados antes del 22). En el segundo, se hará antes del 15 de septiembre, con publicidad de notas antes del 23. Las pruebas muestrales de ESO deberán estar hechas antes del 24 de junio de 2017 y publicar sus resultados antes del 15 de julio.

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