La promotora del concierto de Guetta presenta concurso de acreedores y desactiva las demandas

Cerca de 10.000 seguidores sufrieron el plantón del artista francés en La Magdalena. /Roberto Ruiz
Cerca de 10.000 seguidores sufrieron el plantón del artista francés en La Magdalena. / Roberto Ruiz

La empresa sostiene que la cancelación de la actuación le dejó en situación de insolvencia y no puede hacer frente a la devolución de las entradas

CONSUELO DE LA PEÑA Santander

La incomparecencia del artista y DJ David Guetta en Santander, cuya actuación iba a poner el broche final del Festival de Música de la Semana Grande de Santander, ha dejado a la promotora del concierto en situación de insolvencia y la ha abocado a presentar concurso voluntario de acreedores, una iniciativa que desactiva las reclamaciones que los compradores de entradas han presentado en los juzgados de la ciudad.

El pasado viernes el Juzgado de lo Mercantil de Santander declaró en suspensión de pagos a Delfuego Booking S. L., la empresa cántabra que junto a Heart Of Gold, promotora madrileña especializada en rock, formó la Unión Temporal de Empresas (UTE) La Campa para organizar los conciertos de la Semana Grande este verano. La actuación estelar era la de Guetta, de cuyo concierto se vendieron casi 10.000 entradas. Pero el artista francés no se presentó y dejó en la estacada a esos 10.000 espectadores que habían pagado una entrada para verle actuar.

El artista adujo problemas con el avión que le debía trasladar desde Rusia, lo que le impidió llegar a la hora prevista. La cancelación ha provocado un considerable lío judicial, con reclamaciones en distintos frentes. Más de mil fans se han puesto de acuerdo para denunciar a los promotores y reclamar gastos muy superiores al precio de la entrada, como los de estancia y transporte, además de daños morales; el Ayuntamiento sigue estudiando si emprende acciones legales, y los propios organizadores están agotando las negociación con el agente de Guetta para resolver el conflicto antes de acudir al arbitraje en Londres y recuperar la inversión.

Así las cosas, la promotora cántabra ha decidido cortar por lo sano y se ha declarado en concurso de acreedores ante la «falta de liquidez y capacidad financiera» para hacer frente a la devolución de la totalidad del precio de la entrada. La mercantil declara un pasivo de un millón de euros, mientras que la tesorería no alcanza los 20.000 euros. Fuentes próximas al caso aseguran que aunque todavía no lo ha hecho, la organizadora madrileña seguirá la misma senda en los próximos días.

La empresa atribuye al «incumplimiento» de Guetta su «brusca e inesperada insolvencia», una situación ante la que no le ha quedado más salida que acudir al concurso de acreedores. La mercantil queda ahora en manos de un administrador concursal que fiscalizará el desarrollo de la actividad económica.

A su vez, los compradores de las entradas pasarán a formar parte de la lista de acreedores de Delfuego Booking S. L., reconociéndose así la existencia de esos créditos, pero únicamente cobrarán una parte, que se determinará en el convenio. Eso sí, el concurso garantiza que se pagará a todos por igual y de forma ordenada. El abogado de la concursada, Vicente González, subraya que el concurso elimina «cualquier atisbo de duda de comportamiento fraudulento» de la promotora. La voluntad de la empresa, que gestiona también Escenario Santander, es alcanzar un «eventual convenio con los acreedores en la fase de convenio del concurso», continuar con la actividad y evitar la liquidación. Pero para ello necesita recuperar músculo financiero.

Por eso Delfuego Booking S.L. va a proceder a su reestructuración económica, para lo que necesita la entrada de inversores que inyecten capital a la sociedad. Fuentes próximas a la compañía confirman que al menos tres productoras del país están interesadas en la operación, una de ellas del máximo nivel, que podría incluso hacerse con la totalidad de la mercantil.

Escenario Santander

La concursada trabaja en un horizonte próximo y se ha puesto como límite el día 15 de octubre para cerrar el plan de reestructuración con la entrada de nuevos inversores que garanticen la viabilidad de la sociedad. No obstante, si la mercantil se desprendiera de las acciones en favor de un nuevo propietario, la operación tendría que contar con el asentimiento del Ayuntamiento de Santander, porque la única actividad de Delfuego Booking es la gestión de Escenario Santander, un centro de creación y producción musical que es concesión municipal.

La productora ganó el concurso público convocado por el Ayuntamiento en 2015, que establecía un periodo de explotación de cuatro años, prorrogable por otro más. La empresa también resultó adjudicataria en la anterior licitación, celebrada en 2012. Precisamente el pasado mes de agosto, el Ayuntamiento multó con 500 euros a la concesionaria por desconectar las alarmas «de forma bastante habitual» y por realizar un evento de catering dentro del recinto, habilitando en los vestíbulos una sala para preparar los alimentos con cocina de gas y horno.

Acciones contra Guetta

Con la petición del concurso voluntario de acreedores, Delfuego Booking pretende además «ganar tiempo» para ejercer las acciones legales que correspondan frente a David Guetta. A día de hoy el abogado de la mercantil mantiene abiertas conversaciones con el agente del artista para intentar desencallar la situación y llegar a un acuerdo antes de acudir al arbitraje en Londres, según se establecía en el acuerdo suscrito por ambas partes.

Los organizadores sostienen que Guetta no ha devuelto el caché en su totalidad, sino 204.000 de los 250.000 euros, ni tampoco los gastos de producción técnica y logística del concierto exigidos en su contrato, que ascienden a otros 275.000 euros. González explica que ese gasto fue asumido previamente por la organización para tener lista la complicada puesta en escena del artista, que exigió 48 horas de trabajo de un equipo formado por 75 técnicos y operarios. Por su parte, el artista francés sostiene que no debe nada, que el concierto se suspendió por causa de «fuerza mayor» y, en consecuencia, no debe asumir ningún pago. Ambas posturas parecen muy alejadas y de difícil acercamiento.

 

Fotos

Vídeos