Consejos para superar los problemas de autoestima

Consejos para superar los problemas de autoestima

Conectar con uno mismo permite favorecer el empoderamiento y la propia identidad

Alicia Aldonza Pérez
ALICIA ALDONZA PÉREZSantander

La autoestima es una valoración emocional íntima del modo en que nos percibimos y nos sentimos respecto a nosotros mismos tanto a nivel consciente como subconsciente. La autoestima se aprende y es cambiante a lo largo de nuestra experiencia vital. Una autoestima equilibrada y enmarcada en una perspectiva positiva nos potenciará la capacidad de desarrollar nuestras habilidades y aumentará nuestro nivel de confianza convirtiéndose en la clave para una vida más plena y feliz. La magia de conectar con uno mismo nos permite favorecer nuestro empoderamiento y con ello crear nuestra propia identidad.

Todas aquellas creencias racionales e irracionales adquiridas a lo largo de nuestro desarrollo sobre cómo debe comportarse una persona, impactan de manera tajante en nuestra forma de pensar sobre nosotros mismos y en la valoración que manifestamos de todo lo que hacemos. Cuando se trata de creencias racionales y constructivas de una identidad libre, independiente y cargada de valores humanos, este tipo de creencias suelen repercutir de forma positiva en nuestro desarrollo emocional. El problema aparece cuando las creencias que dominan nuestros pensamientos, conductas y emociones son irracionales y cargadas de connotaciones despectivas hacia nuestra propia visión y autopercepción.

Todo esto, conlleva a una serie de consecuencias de cómo debemos comportarnos con nosotros mismos y con los demás, del concepto que tenemos de cómo somos, de cómo pensamos y la valoración de todo lo que hacemos, además de generar cargas adicionales como el estrés y la ansiedad a la hora de afrontar las situaciones diarias que se van presentando en la vida y especialmente en las relaciones con los otros.

Es frecuente, que la presencia de una autoestima baja venga acompañada de respuestas tanto fisiológicas, como dolor de estómago, dificultades respiratorias, cefaleas, dolores articulares, taquicardias, entre otras, y respuestas psicológicas como frustración, tristeza, depresión, sentimiento de inutilidad e incapacidad para la vida, culpa, vergüenza, miedo a participar plenamente, etcétera, provocando de nuevo una baja autoestima, generándose así un círculo vicioso.

El yo frente al espejo (múltiple).
El yo frente al espejo (múltiple). / DM

Como seres humanos que somos, necesitamos aprender a aceptarnos como un todo, con virtudes y defectos, con límites y capacidades para conseguir un equilibrio en nuestro autoconcepto personal y con ello un empoderamiento de la autoestima.

Algunas de las señales que denotan una baja autoestima:

-Sentirse inseguro/a.

-Sentirse poco atractivo/a.

-Sentir la necesidad de buscar constantemente la aprobación de los demás.

-Sentimiento de inferioridad ante los otros.

-Atribuir los logros a causas externas y los errores o fallos a causas internas.

-No expresar gustos o deseos por miedo al rechazo.

-Sentimiento de infelicidad.

-Mantener pensamientos focalizados en que la vida de los demás es mejor que la de uno.

-Dificultad para reconocer los valores y talentos personales.

-Dificultad a la hora de tomar decisiones.

-Fácilmente se experimenta un sentimiento de culpabilidad.

-No sentirse merecedor de que le pasen cosas buenas.

-Facilidad para pensar que no pueden conseguir lo que se proponen y desisten en sus objetivos por miedo a no lograrlo. Falta de motivación.

-Evitar relacionarse por miedo al juicio de los demás.

Hay que quererse hasta en los pequeños detalles.
Hay que quererse hasta en los pequeños detalles. / DM

Para conseguir un cambio en nuestra autoestima es vital:

-Identificar las ideas, pensamientos y creencias que nos generan malestar, nos bloquean e impiden interpretar las circunstancias de manera justa.

-Observar el autolenguaje, qué me digo y cómo me lo digo.

-Aceptación de que «YO» lo puedo cambiar.

-Aprender a reflexionar sobre las afirmaciones y calificativos negativos que nos hacemos y aprender a transformarlos en constructivos, objetivos, positivos y realistas.

En el momento que comenzamos a identificar, aceptar y cambiar estas creencias, pensamientos y actos, y transformarlos en una valoración positiva sobre uno mismo, esto nos hace libres y dueños de la maravilla única e irrepetible que somos y tomamos el control de nuestras vidas, nos liberamos de falsas creencias, de sentimientos de culpa, de incapacidad e inutilidad irracionales y especialmente nos liberamos de vernos sometidos a complacer a los demás para ser aceptados, construyendo así un apego seguro sobre el ser humano que somos y una verdadera identidad con la que honrarnos.

Como he mencionado anteriormente, la autoestima es una experiencia íntima que fluctúa. Tengamos presente que es una cuestión de grado a lo largo de nuestra vida y tenemos que tener claro que es una elección.

Cuánto más alta mantengamos nuestra autoestima más fácil será afrontar los desafíos de la vida.

Es importante localizar momentos para el descanso y la conexión personal.
Es importante localizar momentos para el descanso y la conexión personal. / DM

4 claves indispensables si queremos mimar y empoderar nuestra autoestima:

  • 1

Aceptarte

Aprende a aceptarte y centrar la atención en todo aquello que puedas mejorar marcando objetivos realistas. ¡Aceptación, adaptación y superación!

  • 2

Pensamiento positivo

Aprende a pensar mejor, de forma constructiva, ponle nombre a todas las cosas buenas que hay en ti, tanto en lo referente al aspecto físico como de tu personalidad. Recuerda que aquellas autocríticas que te hagas sean realistas y constructivas, que te sirva para mejorar no para machacarte. ¡No te castigues!

  • 3

Cuestión de amarse

Aprende a amarte. Háblate a ti mismo con cariño y respeto. Reconocer que somos irrepetibles y centrar nuestra atención en todo lo valioso que tenemos es vital para comenzar a sentirnos mejor y más felices, sin caer en la comparación. ¡Recuerda que somos únicos!

  • 4

Tiempo para ti

Aprende a dedicarte tiempo. Todos necesitamos aprender a descubrir la maravilla que llevamos dentro para dejar que se refleje en nuestro exterior y sentirnos plenos. Tener cada día un momento para encontrarnos con nosotros mismo y dedicarnos atención, es esencial para vivir en armonía. Recuerda reservar algo de tu tiempo para ti, puede ser ir a caminar, darte un masaje, hacer deporte, dormir una mini siesta o aquello que te haga sentirte bien contigo mismo. ¡Date un capricho saludable!

Espero que mis consejos os resulten útiles, nos leemos con más reflexiones y apoyo psicológico en próximas semanas. ¡Felices vacaciones!

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