La tensa vuelta a la realidad del santanderino Alejandro Albalá

Albalá, cabizbajo, afrontando su salida del concurso./MEDIASET
Albalá, cabizbajo, afrontando su salida del concurso. / MEDIASET

El concursante de 'GH Dúo' se quedó a las puertas de la final del reality de Telecinco y tuvo que enfrentarse a las polémicas del exterior

Sergio Sainz
SERGIO SAINZ

Superado el encierro de 'GH Dúo', Alejandro Albalá vivió un auténtico 'shock' al enfrentarse a la realidad exterior. Después de quedarse a las puertas de la final a dúo, que se resolverá entre Kiko Rivera y María Jesús Ruiz, el joven cántabro fue trasladado hasta el plató de Telecinco. Allí fue recibido por su madre, Paz Guerra, su hermana Marta y numerosos amigos. Una bienvenida calurosa en la que no participó su ex, Sofía Suescun, que no se levantó en ningún momento y se mostró en todo momento distante. De hecho, antes de resolverse su expulsión ella misma decía que le era «indiferente» si llegara o no a tener opciones de premio.

El santanderino con los dos finalistas: Kiko Rivera y María Jesús Ruiz.
El santanderino con los dos finalistas: Kiko Rivera y María Jesús Ruiz. / MEDIASET

El concursante recibía la noticia de su tercera posición con resignación. «Estaba tranquilo. Llegar hasta aquí es un regalo», confesaba, al tiempo que deseaba suerte a sus compañeros, especialmente al que fuera su cuñado. En la previa a su llegada, su madre se temía lo peor, más que nada por la brecha mediática abierta con su exmarido, José Manuel Albalá. «Poco a poco le ayudaremos entre todos y lo encajará, pero va a ser duro», comentaba la podóloga. Entonces comenzó su batalla contra Sofía, que se presentó en una revista del corazón como víctima de Alejandro. «Hay que enfrentarse a la realidad, yo he hablado de cómo me he sentido. Él sabrá cómo lo encaja», decía. A lo que Guerra contestaba, «es tu realidad, lo tendrás que explicar».

Recibimiento en plató del cántabro.
Recibimiento en plató del cántabro. / MEDIASET

La tensión fue máxima cuando ya Alejandro se enfrentaba a las preguntas de Jordi González. Primero agradecía al público su apoyo y compartía su intención en el concurso «que se me viera una persona de corazón, que siempre va de frente. Aunque piensen que no tengo personalidad, no tengo que demostrar nada a nadie». Los vídeos del programan mostraban los duelos dialécticos de su madre y Sofía, «es algo que me esperaba», aseguraba él. Paz Guerra trataba de tranquilizar a su hijo «es el final de un culebrón que irás viendo», anticipaba.

Momento de la entrevista con Jordi González.
Momento de la entrevista con Jordi González. / MEDIASET

Los rifirrafes no quedaron ahí, pues Guerra se enfrentó directa a Suescun, con un tono más elevado del que acostumbra la cántabra. «Me has llamado de todo, faltándome respeto sin conocerme. Me has visto tres veces en tu vida y no eres nadie para juzgarme y menos en los términos que has utilizado, te has definido a ti misma», decía a la ganadora de 'GH 16'. El propio Alejandro cuestionaba que estuviera presente su ex en su entrevista y defendía que estaba «picada» por haber quedado en peor posición que él en el concurso.

Albalá extrañado con la actitud de Sofía Suescun.
Albalá extrañado con la actitud de Sofía Suescun. / MEDIASET

Entonces las declaraciones cruzadas fueron a más, hablando de circos, demandas y demás perlas que salió el tema familiar, con un vídeo pormenorizado de las declaraciones de José Manuel Albalá en diferentes espacios de Mediaset. «Estoy flipando, no me lo esperaba», decía Alejandro, al que su madre trataba de calmar. «Estate tranquilo. Esto merece una pequeña explicación y lo vas a entender todo muy bien. No voy a influir en ti», comentaba. En ese momento su otra hija, Marta Albalá, sufría un ataque de ansiedad en directo y ambas abandonaban el plató.

Emisión del vídeo con el padre en programas del corazón.
Emisión del vídeo con el padre en programas del corazón. / MEDIASET

Alejandro siguió afrontando su paso por el concurso con ataques de ida y vuelta con su ex, de la de primeras elogió su belleza y luego dijo «tiene una cara que parece que está pastando». Al asumir las declaraciones de Suescun el santanderino amenazó con querellarse sin miramientos, mientras ella apelaba a un mal momento y la necesidad de apoyo psicológico. Su historia parece no tener fin, como la propia noche del cántabro, que según cuentan disfrutó de una noche de fiesta en su regreso al mundo cotidiano. Sin cámaras de televisión ni confesionario. Lo de nominar quizá no pueda evitarlo.

Momento en el que Paz Guerra acude en busca de su hija Marta, que sufrió un ataque de ansiedad.
Momento en el que Paz Guerra acude en busca de su hija Marta, que sufrió un ataque de ansiedad. / MEDIASET

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